La Plaza de Toros de Sevilla y las ruinas de Pompeya

En el presente ensayo trataremos de reflexionar sobre la significación, que desde el punto de vista de la historia social del Arte —y, por supuesto, de la historia de la Tauromaquia— tuvo la erección de la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla (Fig. nº 1). El Coso del Baratil...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Romero de Solís, Pedro
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1996
País:España
Institución:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/79032
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/11441/79032
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Tauromaquia
Descripción
Sumario:En el presente ensayo trataremos de reflexionar sobre la significación, que desde el punto de vista de la historia social del Arte —y, por supuesto, de la historia de la Tauromaquia— tuvo la erección de la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla (Fig. nº 1). El Coso del Baratillo, como también la llaman los aficionados, instalado perfectamente en el paisaje urbano es, hoy día, uno de los edificios emblemáticos de Sevilla y forma parte, indiscutible, de la imagen que cada uno tenemos interiorizada de la ciudad. Sin embargo no siempre fue así: ni el monte del Baratillo, donde se erigió, tuvo el prestigio urbano que hoy goza pues era un lugar maldito y despreciable, ni la propia plaza fue desde el primer momento comprendida. Aunque parezca una reiteración, hasta entonces, plaza y plaza de toros habían sido uno y el mismo espacio urbano.