Las ligeras formas del habitar. Algunas partes del modelo educativo de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Talca

Quizás haya que acostumbrarse a la idea de que siempre estaremos viendo una parte. Aunque esta parte, también sabremos o intuiremos, está sujeta a un todo. El siguiente escrito se adscribe a dicha peculiaridad. Es parte. Lo comento, porque al realizar algunas reflexiones sobre el quehacer de la Escu...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Maragaño Leveque, Andrés
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad Europea (UEM)
Repositorio:ABACUS. Repositorio de Producción Científica
Idioma:español
OAI Identifier:oai:abacus.universidadeuropea.com:11268/6278
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11268/6278
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Arquitectura
Diseño arquitectónico
Descripción
Sumario:Quizás haya que acostumbrarse a la idea de que siempre estaremos viendo una parte. Aunque esta parte, también sabremos o intuiremos, está sujeta a un todo. El siguiente escrito se adscribe a dicha peculiaridad. Es parte. Lo comento, porque al realizar algunas reflexiones sobre el quehacer de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Talca, se disponen de partes o imágenes despojadas de una lineal cronología. Aun así, todas estas partes tienen algo en común. Pues al referirse a dicho quehacer, lo haremos a partir de trabajos realizados, digamos, escala uno / uno. Es decir, todas estas partes abordan una escala habitable. Estos trabajos son realizados en espacios específicos y en el contexto de un territorio, el Valle Central de Chile, el cual hay que aclarar que es un territorio especializado. Este territorio ha sido productor de materias primas y alimentos, cuestión que definirá profundamente sus rasgos sociales, económicos y culturales a partir de sus bases agrarias, que se remontan al siglo XVII. A partir de lo anterior aparece allí un espacio de reflexión: territorio y obra. Pero es también una búsqueda, en el sentido emocional e intelectual, de un quehacer que a partir de un desarrollo cronológico, ahora sí, lleva 15 años.