Investigar para conocer, conocer para proyectar. El Retablo del Altar Mayor de la Mezquita Catedral de Córdoba

La Mezquita-Catedral de Córdoba, un edificio conformado por la superposición de capas históricas, es desde 1984 Patrimonio de la Humanidad. Su incuestionable valor ha llevado a muchos profesionales y entusiastas a dibujar, fotografiar y describir prácticamente todos sus rincones. Existen, por tanto,...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Fernández-Trucios, Sara
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2019
País:España
Institución:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/170267
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/11441/170267
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Mezquita-Catedral de Córdoba
Retablo del Altar Mayor
Descripción
Sumario:La Mezquita-Catedral de Córdoba, un edificio conformado por la superposición de capas históricas, es desde 1984 Patrimonio de la Humanidad. Su incuestionable valor ha llevado a muchos profesionales y entusiastas a dibujar, fotografiar y describir prácticamente todos sus rincones. Existen, por tanto, gran cantidad de imágenes del conjunto y sus partes, que han servido para su análisis, conocimiento, conservación y difusión. Sorprende que el Retablo del Altar Mayor de este edificio, no haya sido estudiado suficientemente, ni levantado, por ningún arquitecto, pese a que su valor principal radica en la arquitectura del mismo. Este retablo ocupa un lugar privilegiado dentro del conjunto, y es el foco de atención de quien se sitúa en el centro del crucero, a su vez, centro de la Mezquita-Catedral. El retablo −del latín retro-tabulum: tabla que se coloca detrás− es obra del Padre Alonso Matías, formado en las bibliotecas jesuíticas andaluzas de su tiempo, donde alcanza un elevado conocimiento de los tratadistas italianos Vitrubio, Alberti, Palladio y Vignola −según afirma M. Raya−. Todo esto ha contribuido a que este bien inmueble, proyectado en 1618, casi un siglo más tarde de la construcción de la Catedral, y realizado con mármoles de las canteras de la provincia, sea uno de los retablos modelo de la retablística española del S. XVII.