Enrique Menéndez Pelayo y la biblioteca de su hermano

RESUMEN. Marcelino Menéndez Pelayo se sentía especialmente orgulloso de su biblioteca. Creía que era su gran obra, ya que las escritas estaban constantemente sujetas a revisión y crítica. En su afán de perfeccionismo, nunca se sintió del todo conforme con los libros que escribió. Sin embargo sí cons...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Crespo López, Mario|||0000-0001-7719-4841
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2012
País:España
Institución:Universidad de Cantabria (UC)
Repositorio:UCrea Repositorio Abierto de la Universidad de Cantabria
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.unican.es:10902/24071
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10902/24071
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Biblioteca
Epistolario
Marcelino Menéndez Pelayo
Enrique Menéndez Pelayo
Miguel Artigas
Epistolary
Descripción
Sumario:RESUMEN. Marcelino Menéndez Pelayo se sentía especialmente orgulloso de su biblioteca. Creía que era su gran obra, ya que las escritas estaban constantemente sujetas a revisión y crítica. En su afán de perfeccionismo, nunca se sintió del todo conforme con los libros que escribió. Sin embargo sí consideró su biblioteca de Santander un lugar de estudio, tranquilidad y encuentro, al que iba siempre que podía. En su creación y organización tuvo un papel preponderante su hermano menor, Enrique, que hizo de primer bibliotecario de su hermano a partir del fallecimiento de su padre, en 1899. Después de la muerte de Marcelino, en 1912, vigiló el cumplimiento del testamento de su hermano y las disposiciones sobre su legado. El epistolario de los dos hermanos informa del desarrollo de la biblioteca: de la adquisición de muchas obras, la construcción de un pabellón en el jardín de casa, el envío de libros desde Madrid, las cautelas de Marcelino por preservar sus ejemplares mejores, el intercambio de noticias bibliográficas, la visita de investigadores, las reformas y arreglos en el edificio, etc.