Política para animales. Sue Donaldson y Will Kymlicka (2018). Zoópolis, una revolución animalista, Madrid:Errata naturae, 548 páginas.

Se atribuye a Aristóteles la idea de que la polis es la asociación genuinamente humana. Más allá de ella, podrían vivir los dioses y las bestias, pero no, o muy difícilmente, los hombres. Aristóteles también señaló que la participación constituía el significado central de la ciudadanía. Sostuvo que,...

Full description

Bibliographic Details
Author: Pla Vargas, Lluís
Format: article
Status:Published version
Publication Date:2019
Country:España
Institution:Varias* (Consorci de Biblioteques Universitáries de Catalunya, Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya)
Repository:Recercat. Dipósit de la Recerca de Catalunya
OAI Identifier:oai:recercat.cat:2445/195820
Online Access:https://hdl.handle.net/2445/195820
Access Level:Open access
Keyword:Ressenyes (Documents)
Reviews (Documents)
Sue Donaldson i Will Kymlicka. Zoópolis, una revolución animalista
Description
Summary:Se atribuye a Aristóteles la idea de que la polis es la asociación genuinamente humana. Más allá de ella, podrían vivir los dioses y las bestias, pero no, o muy difícilmente, los hombres. Aristóteles también señaló que la participación constituía el significado central de la ciudadanía. Sostuvo que, a diferencia de la mera residencia, que podían compartir extranjeros, esclavos, mujeres, niños y hombres que no ostentaran cargos públicos, la ciudadanía en un sentido absoluto se predicaba únicamente de varones de entre 30 y 60 años, que no hubieran sido condenados por ningún delito, y que ejercieran funciones públicas. 1El punto de vista de Aristóteles marca así una doble delimitación del concepto de ciudadanía: por un lado, la ciudadanía queda separada de un exterior donde prolifera una naturaleza no humana; por el otro, se distingue como una esfera interna a la polis, un ámbito específico de desempeño público, opuesto a una humanidad que vive en la ciudad, pero que no puede -ni debe- ejercer la ciudadanía.