Comparación del tratamiento con lovastatina y bezafibrato a dosis habituales en la hiperlipemia postrasplante cardíaco.

Introducción. La enfermedad coronaria ateroesclerótica constituye un importante factor limitante en la supervivencia de los pacientes trasplantados de corazón, siendo la hiperlipemia un probable factor de riesgo para enfermedad coronaria en este grupo de pacientes. Tanto el bezafibrato como la lovas...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Zambrana, José Luis, Lopez-Miranda, José, Anguita, Manuel, Vallés, Federico, Casares Mediavilla, Jaime, Muñoz Carvajal, Ignacio, Jiménez Perepérez, Pérez-Jiménez, Francisco
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1996
País:España
Institución:Universidad Loyola Andalucía
Repositorio:Brújula
OAI Identifier:oai:repositorio.uloyola.es:20.500.12412/6973
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.12412/6973
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Trasplante cardíaco
Hiperlipemia
Bezafibrato
Lovastatina
Dislipidemia
Inmunosupresión
Descripción
Sumario:Introducción. La enfermedad coronaria ateroesclerótica constituye un importante factor limitante en la supervivencia de los pacientes trasplantados de corazón, siendo la hiperlipemia un probable factor de riesgo para enfermedad coronaria en este grupo de pacientes. Tanto el bezafibrato como la lovastatina son fármacos hipolipemiantes de comprobada eficacia. Objetivos. Evaluar la respuesta comparativa de ambos fármacos en pacientes trasplantados cardíacos con hiperlipemia postrasplante tras periodo de tratamiento dietético. Pacientes y métodos. Veintiún pacientes trasplantados cardíacos con hiperlipemia persistente fueron distribuidos aleatoriamente en dos grupos de tratamiento cruzado. El primer grupo recibió 20 mg/día de lovastatina durante 8 semanas, seguido de 400 mg/día de bezafibrato durante otras 8 semanas. El segundo grupo inició el tratamiento con bezafibrato, pasando posteriormente a lovastatina. Resultados. Ambos fármacos descendieron significativamente las concentraciones plasmáticas de colesterol total (lovastatina: −24 ± 3%; bezafibrato: −18 ± 2%), colesterol de las lipoproteínas de baja densidad (−29 ± 3% y −22 ± 4%, respectivamente) y apoproteína B (−28 ± 3% y −20 ± 3%, respectivamente), siendo más intenso tras el período de tratamiento con lovastatina. Sin embargo, solo tras el tratamiento con bezafibrato se observó un descenso significativo de las concentraciones de triglicéridos totales (−27 ± 5%), un aumento significativo de colesterol de las lipoproteínas de alta densidad (+10 ± 4%) y apoproteína AI (+4 ± 4%). Los cocientes colesterol total/colesterol HDL y colesterol LDL/colesterol HDL descendieron significativamente tras los dos tratamientos. Conclusión. Tanto la lovastatina como el bezafibrato son fármacos bien tolerados y efectivos en el tratamiento de la hiperlipemia postrasplante cardíaco, aunque presentan perfiles lipídicos diferenciales que sugieren potenciales roles complementarios en el manejo de la dislipidemia postrasplante.