La motivación en la toma de decisiones: una concepción alternativa

[ES] La teoría económica convencional supone que la motivación humana está dirigida hacia una única meta: la maximización de la utilidad. Frente a ello, este trabajo presenta un estudio descriptivo-documental, cuyo objetivo es ofrecer un modelo alternativo de motivación. La idea básica del mismo es...

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Detalhes bibliográficos
Autor: Fernández Huerga, Eduardo Claudio
Formato: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2012
País:España
Recursos:Universidad de León
Repositorio:BULERIA. Repositorio Institucional de la Universidad de León
OAI Identifier:oai:buleria.unileon.es:10612/21072
Acesso em linha:https://produccioncientificaluz.org/index.php/rcs/article/view/24961
https://hdl.handle.net/10612/21072
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Economía
Motivación
Toma de decisiones
Necesidades
Deseos
Modelo alternativo
Descrição
Resumo:[ES] La teoría económica convencional supone que la motivación humana está dirigida hacia una única meta: la maximización de la utilidad. Frente a ello, este trabajo presenta un estudio descriptivo-documental, cuyo objetivo es ofrecer un modelo alternativo de motivación. La idea básica del mismo es que la motivación es un fenómeno complejo, dirigido hacia la cobertura de varias metas diferenciadas: las necesidades y deseos del individuo. Estas metas están organizadas en una estructura jerarquizada, que presenta unas características específicas asociadas a los principios de crecimiento de las necesidades, saciamiento y no independencia. El objetivo último es la satisfacción de esas metas, lo que presupone la construcción de unos niveles de aspiración adaptativos. Tanto la construcción de esos niveles como la identificación de la estructura de necesidades y deseos son procesos cognitivos; en un contexto sujeto a incertidumbre y con individuos con capacidades racionales y cognitivas limitadas, estos procesos están condicionados por el entorno socioinstitucional. Esta concepción de la motivación resulta más realista que la de la economía convencional y concuerda con los resultados de otras ciencias, como la psicología, sociología y las neurociencias. No obstante, este modelo no es un cuerpo teórico cerrado, sino abierto a la posibilidad de acoger mejoras.