Transterradas: lugares de memoria y memoria de los lugares

Durante la última dictadura argentina, el exilio y el destierro supusieron la única vía de supervivencia para miles de personas que se vieron abocadas a abandonar el país. Entre ellos, aunque las cifras no son concretas, muchos fueron los niños que acompañaron a sus padres en estas inciertas travesí...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Meloni González, Carolina, Saiegh Dorín, Ana Carola, González de Oleaga, Marisa
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad Europea (UEM)
Repositorio:ABACUS. Repositorio de Producción Científica
Idioma:español
OAI Identifier:oai:abacus.universidadeuropea.com:11268/6773
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11268/6773
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Exiliados argentinos
Argentina - Política y gobierno - 1976-1983
Memoria colectiva
Exiliado
Dictadura
Argentina
Descripción
Sumario:Durante la última dictadura argentina, el exilio y el destierro supusieron la única vía de supervivencia para miles de personas que se vieron abocadas a abandonar el país. Entre ellos, aunque las cifras no son concretas, muchos fueron los niños que acompañaron a sus padres en estas inciertas travesías. Nuestra propuesta tiene como objetivo abordar la cuestión del exilio desde una figura y mirada en particular: la infancia. La memoria de la infancia, incluso de la adolescencia, es uno de los temas capitales para iniciar un diálogo entre generaciones que vivieron y sufrieron las consecuencias de la última dictadura. Para ello, utilizaremos los textos de Walter Benjamin, así como de otros autores, en los que la memoria surge como condición de posibilidad de identidad y en los que cierta poética de la memoria o historiografía poética, utilizando el acertado concepto de González de Oleaga, permite el abordaje a los relatos autobiográficos de aquello que fuimos y lo que hoy somos. A través de este diálogo entre distintas narraciones de niñas-adolescentes transterradas, intentaremos proponer nuevas reconceptualizaciones del exilio y del destierro que nos permitan abordar tanto el pasado como el presente. Se trata, entonces, de una propuesta en dos movimientos: por un lado, el recuento de las experiencias propias, la de esas niñas/adolescentes que fueron “despaisadas” violentamente en un momento dado. Por otro, el diseño de un tipo de historiografía no mimética en el que el pasado aparece como un relámpago que ilumina por un instante el presente.