“Amores frustrados y deseos truncados, fábrica de endemoniadas en la era de la Ilustración: Teresa Olivares, la energúmena de Manzanares (1790-1798)”

Tradicionalmente, al amor fue un sentimiento que había distorsionado las normas sociales. A caballo entre los siglos XVIII y XIX, la Ilustración dejó paso al prerromanticismo, que exaltaba la felicidad y la libre voluntad de los individuos, de paso que abría una ventana de libertad a las mujeres par...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Gómez Vozmediano, Miguel Fernando
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2021
País:España
Institución:Universidad de Castilla-La Mancha
Repositorio:RUIdeRA. Repositorio Institucional de la UCLM
OAI Identifier:oai:ruidera.uclm.es:10578/46365
Acceso en línea:https://doi.org/10.13035/H.2021.09.01.47
https://www.revistahipogrifo.com/index.php/hipogrifo/article/view/928
https://hdl.handle.net/10578/46365
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Demonic possession
Endemoniada
Enlightenment
Exorcism
Exorcismo
Ilustración
Inquisición
Inquisition
Marriage
Matrimonio
Descripción
Sumario:Tradicionalmente, al amor fue un sentimiento que había distorsionado las normas sociales. A caballo entre los siglos XVIII y XIX, la Ilustración dejó paso al prerromanticismo, que exaltaba la felicidad y la libre voluntad de los individuos, de paso que abría una ventana de libertad a las mujeres para elegir la pareja de sus vidas. En este contexto cambiante, se insertan algunos casos de supuesta posesión infernal que, en realidad, enmascaran crisis nerviosas y depresiones. Unos trastornos mentales generados, consciente o inconscientemente, por su rebeldía frente al sistema patriarcal imperante, bien como respuesta frente a acosos sexuales o bien con el fin de soslayar la presión familiar para casarse contra el deseo de las contrayentes. La intervención del clero, tanto secular como regular, en un caso estrictamente familiar, que nunca debió salir del ámbito de la intimidad doméstica, introducen una variable impredecible que distorsiona las relaciones personales, interpretando como intervención demoniaca un caso de desesperación que desquició a la protagonista de esta historia. Una joven que llegó a contar con la protección del mismísimo arzobispo primado de Toledo y que, obligada por su entorno, llegó incluso a fingir su posesión infernal para conseguir suculentas limosnas piadosas.