Del valor del conocimiento mediato para el pensamiento crítico en tiempos de tecnociencia

Vivimos un tiempo en el que el conocimiento parece tener valor solo en tanto puede ser aplicado a la realidad para resolver algún problema u obtener un beneficio, a ser posible económico e inmediato. En este sentido, las ciencias se transforman cada vez más en tecnociencias (Echeverría, 2003) ligánd...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Ramos Pardo, Francisco Javier
Tipo de recurso: capítulo de libro
Fecha de publicación:2019
País:España
Institución:Universidad de Castilla-La Mancha
Repositorio:RUIdeRA. Repositorio Institucional de la UCLM
OAI Identifier:oai:ruidera.uclm.es:10578/42539
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10578/42539
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Conocimiento mediato
Educación
Tecnociencia
Descripción
Sumario:Vivimos un tiempo en el que el conocimiento parece tener valor solo en tanto puede ser aplicado a la realidad para resolver algún problema u obtener un beneficio, a ser posible económico e inmediato. En este sentido, las ciencias se transforman cada vez más en tecnociencias (Echeverría, 2003) ligándose cada vez más al desarrollo tecnológico. Es evidente que la aplicabilidad y la inmediatez que suponen las tecnologías del siglo XXI suponen, en muchas ocasiones, una gran avance y oportunidad para las sociedades. Pero ello no quiere decir que no tenga sentido seguir haciendo ciencia, en sentido fuerte, en el siglo XXI. Ni que no deba velarse por las tradiciones de conocimiento ni la riqueza cultural desarrolladas generación tras generación. Sería un disparate, por ejemplo, olvidarse de todos los idiomas a excepción del inglés por ser ésta una de las lenguas más comunes en la actualidad. En el terreno educativo y de la formación de educadores sucede, como no podía ser de otra manera, algo similar. Si la educación se reduce a transmitir el conocimiento necesario para ejercer un trabajo y seguir protocolos, entonces el currículum se tendría que reducir a unas pocas asignaturas y la formación docente a la instrucción de tecnólogos capaces de aplicar bien ese conocimiento en sus aulas. En el siguiente apartado, veremos por qué esto sería un disparate.