Tasas, becas y préstamos en la educación pos-obligatoria

El análisis de la financiación de la enseñanza universitaria española se centraliza alrededor del coste y su repercusión por alumno. Pero, debido a que los alumnos que cursan, o cursarán, estudios universitarios no son los únicos afectados, la discusión trata de la financiación de la enseñanza compr...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Bosch i Pont, Francesc
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1977
País:España
Institución:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repositorio:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/71586
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11162/71586
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:enseñanza superior
igualdad de oportunidades
costo de la educación
ayuda económica
beca
enseñanza secundaria
financiación
enseñanza obligatoria
enseñanza gratuita
préstamo para estudios
Descripción
Sumario:El análisis de la financiación de la enseñanza universitaria española se centraliza alrededor del coste y su repercusión por alumno. Pero, debido a que los alumnos que cursan, o cursarán, estudios universitarios no son los únicos afectados, la discusión trata de la financiación de la enseñanza comprendida entre los años de escolaridad obligatoria y la universidad. A pesar de lo discutible de una política de igualdad de oportunidades, basada en la capacidad o méritos, intelectuales de los individuos, la argumentación que damos trata de ir más allá de las tasas académicas, que las relaciones con su nivel actual de acuerdo a las posibilidades de acceso a la enseñanza superior, la aproximación gradual de las tasas universitarias a los costes unitarios (resultantes de dividir el gasto total en un determinado grupo de alumnos, estudiantes de medicina, por ejemplo, por el número de dichos alumnos ) combinada con una política de becas y préstamos es la base de este trabajo. En definitiva, la aportación de razonamientos y juicios específicos no presupone ni implica, exactitud o certeza y en educación solo se puede obtener una visión razonada de unos problemas. Para terminar nuestra universidad es clasista y partimos de una composición del alumnado universitario que no refleja la distribución socioeconómica de la sociedad económica. Se dice que el Estado con fondos públicos debería ofrecer un subsidio a los estudiantes cuyas familias difícilmente pueden sufragar el coste de unos estudios superiores. Este es el argumento o justicia distributiva que se ofrece para propugnar el subsidio a la educación universitaria con las becas y las tasas académicas lo único que se pretende es evitar que por razones económicas dejen de ir a la universidad jóvenes que tienen la capacidad intelectual y motivación suficiente para poder terminar satisfactoriamente unos estudios universitarios.