Papel de los receptores del IGF1 e insulina en el desarrollo y funcionalidad del tejido adiposo marrón: regulación del balance energético

La obesidad, enfermedad definida por un índice de masa corporal (IMC) ≥30 kg/m2, es reconocida como un problema de salud pública a nivel mundial. Dada su alta prevalencia, esta enfermedad ha alcanzado proporciones epidémicas como consecuencia del aumento del consumo de alimentos hipercalóricos y el...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Viana Huete, Vanesa
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2018
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/15579
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/15579
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:616-056.52(043.2)
Obesidad
Obesity
Biología molecular (Farmacia)
Dietética y nutrición (Farmacia)
Descripción
Sumario:La obesidad, enfermedad definida por un índice de masa corporal (IMC) ≥30 kg/m2, es reconocida como un problema de salud pública a nivel mundial. Dada su alta prevalencia, esta enfermedad ha alcanzado proporciones epidémicas como consecuencia del aumento del consumo de alimentos hipercalóricos y el aumento del sedentarismo en las sociedades occidentales (Fuster JJ et al., 2016). Tanto el peso corporal como el almacenamiento de lípidos en el tejido adiposo, son determinados por la interacción entre factores genéticos, ambientales y psicosociales. Estos factores influyen en última instancia en el balance energético, el cual resulta del equilibrio entre la ingesta calórica y el gasto energético. (Spielgeman BM & Flier JS, 2001). El órgano adiposo en mamíferos está formado por: el tejido adiposo blanco (WAT), principal tejido encargado del almacenamiento de triglicéridos y el tejido adiposo marrón (BAT), el cual ejerce un papel esencial en el mantenimiento del gasto energético. El BAT, en respuesta al frío o tras un exceso de ingesta, va a disipar la energía en forma de calor, mediante el desacoplamiento de la respiración de la síntesis de ATP (Cannon B & Nedergaard J, 2004). En roedores, el tejido adiposo marrón permanece activo durante toda la vida. Por el contrario, en humanos, el tejido adiposo marrón tiende a desaparecer después del nacimiento, hecho que tradicionalmente hizo asumir la no existencia de tejido adiposo marrón activo en humanos adultos. Sin embargo, este concepto fue erradicado por los estudios que han demostrado la presencia de tejido adiposo marrón metabólicamente activo en humanos. Dicha evidencia, hizo considerar al tejido adiposo marrón como un posible regulador del peso corporal y del balance energético (Cypess AM et al., 2009)...