'Los pecados de nuestros padres. Gran Bretaña

A juzgar por las apariencias, no parece que exista un cambio sustancial en materia educativa entre los conservadores y los laboristas. Sin duda, la aparición de una moralidad gerencialista en educación y en la centralización del poder empezó durante la administración laborista que precedió a Margare...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Bosco, Alejandra|||0000-0003-4003-4902
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1997
País:España
Institución:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:164409
Acceso en línea:https://ddd.uab.cat/record/164409
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Educació
Política educativa
Escoles Administració i organització
Rendiment escolar
Descripción
Sumario:A juzgar por las apariencias, no parece que exista un cambio sustancial en materia educativa entre los conservadores y los laboristas. Sin duda, la aparición de una moralidad gerencialista en educación y en la centralización del poder empezó durante la administración laborista que precedió a Margaret Thatcher. Este artículo plantea cómo el gerencialismo en pocas palabras, la creencia de que los programas sociales son susceptibles de funcionar como una maquinaria que combina control financiero, liderazgo político y supervisión gerencial se ha transformado en una ideología sustitutoria para la educación. Esto desplaza otras diferencias ideológicas entre facciones políticas rivales. Por ejemplo, los métodos instructivos que actualmente defiende el laborismo, y que anteriormente defendieron también los gobiernos conservadores, no se presentan como una cuestión de valores educativos relacionados con la cultura, el conocimiento y la autoridad, sino como una cuestión de eficiencia pedagógica y de recursos.