La autorrepresentación de Angélica Liddell: ¿del feminismo a la misoginia?

Angélica Liddell es una de las creadoras más controvertidas del panorama teatral español e internacional, especialmente desde que su montaje The Scarlet Letter (2018) fuera percibido como un ataque al movimiento Me too y al neopuritanismo del feminismo contemporáneo. Sin embargo, a principios del si...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Corrales Díaz Pavón, José
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2021
País:España
Institución:Universidad Camilo José Cela (UCJC)
Repositorio:RUIdeRA. Repositorio Institucional de la UCLM
OAI Identifier:oai:ruidera.uclm.es:10578/44638
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10578/44638
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Angélica Liddell
Cuarta ola del feminismo
Cultura de la cancelación
Misoginia
Puritanismo
Descripción
Sumario:Angélica Liddell es una de las creadoras más controvertidas del panorama teatral español e internacional, especialmente desde que su montaje The Scarlet Letter (2018) fuera percibido como un ataque al movimiento Me too y al neopuritanismo del feminismo contemporáneo. Sin embargo, a principios del siglo xxi la propia artista o su entorno más cercano defendían posturas abiertamente feministas. En este artículo quisiera explicar las razones de este giro y de la creación de una retórica misógina como parte de la figura pública de Angélica Liddell, retórica estrechamente vinculada a los cambios en su concepción del arte, del papel de la artista en la sociedad y a la evolución social del feminismo. Así, al mismo tiempo que Liddell abjura de una visión activista y abiertamente política del teatro y lo reconceptualiza en términos anticolectivistas e irracionales, el auge de la Cuarta ola del feminismo sitúa las demandas de igualdad entre géneros en el centro del tablero político. De esta forma, Liddell utiliza una serie de estrategias, como el menosprecio de la feminista puritana y defensora de la cultura de la cancelación o la exaltación de un amor de tintes místicos que exige la sumisión de la mujer al hombre, para definirse como artista según sus postulados individualistas, contrarios a la visión racional del ser humano y, por tanto, a cualquier forma de feminismo organizado