Crisis económica y emigración

Un mínimo de 1.334.595 bajas se han producido desde el inicio de la crisis económica en 2008 a 31 de diciembre de 2011 (últimos datos disponibles). Como uno de los principales efectos de la crisis se destaca el fenómeno emergente de la emigración española, sobre todo a partir del año 2011, aunque es...

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Detalhes bibliográficos
Autores: Domingo i Valls, Andreu|||0000-0003-3270-1939, Sabater Coll, Albert|||0000-0003-3532-6572
Formato: capítulo de livro
Fecha de publicación:2013
País:España
Recursos:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:169238
Acesso em linha:https://ddd.uab.cat/record/169238
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Emigración
Crisis económicas
Demografia
Descrição
Resumo:Un mínimo de 1.334.595 bajas se han producido desde el inicio de la crisis económica en 2008 a 31 de diciembre de 2011 (últimos datos disponibles). Como uno de los principales efectos de la crisis se destaca el fenómeno emergente de la emigración española, sobre todo a partir del año 2011, aunque esta siga siendo minoritaria (tan sólo el 9%) respecto a la emigración de extranjeros, y los flujos a ella asociados. Sin embargo, la tendencia a la emigración española es creciente y acelerada, mientras que la emigración de extranjeros (más la de inmigrantes nacionalizados) parece ralentizarse. Territorialmente, las provincias de Madrid y Barcelona aglutinan la gran mayoría de las bajas de población española (42%) y extranjera (45,7%). Esta última muestra claramente como las principales puertas de entrada de la inmigración también son a la vez las principales puertas de salida hacia el exterior, en especial las provincias eminentemente urbanas, aunque también otras con distintas especializaciones funcionales. Pese a la poca fiabilidad de los datos registrados, las diferentes estructuras por edad de los mismos y su desigual distribución territorial en origen y destino, nos muestra corrientes migratorias dispares. Los flujos de retorno, de reemigración y de arrastre asociados a la inmigración extranjera, en su diversidad siguen pautas por sexo desequilibradas relacionadas tanto con el impacto de la crisis en diferentes sectores de actividad como con las estrategias migratorias por sexo particulares. En el caso de los españoles nacidos en España, la igualdad de sexos y su juventud, se relaciona con niveles de estudio medios y superiores. Países de origen y países centros de atracción de cadenas migratorias anteriores al boom inmigratorio español aparecen como los principales destinos de la emigración extranjera procedente de España, mientras que los países de la Europa del Norte y los Estados Unidos concentran la mayoría de los flujos de españoles. La señal de identidad de la emigración actual tanto de españoles como de extranjeros es su carácter global, afectando a un gran número de países y regiones lo que no hace sino incrementar el grado de complejidad en sus posibles repercusiones futuras.