Evolución del paisaje vegetal durante los últimos 1.680 años BP en el Macizo de Peñalara (Sierra de Guadarrama, Madrid)

El estudio polínico de un depósito higroturboso de origen periglacial localizado en el macizo de Peñalara (Sierra de Guadarrama. Madrid) apoyado en 7 dataciones AMS de 14 C, proporciona la primera reconstrucción de alta resolución de la evolución de la vegetación en el área durante los últimos 1689...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Gómez, C., Ruiz Zapata, Blanca, Gil, M. J., López Sáez, José Antonio, Santisteban Navarro, Juan Ignacio, Mediavilla, Rosa, Domínguez, Fernando, Vera, Soledad
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2009
País:España
Institución:Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Repositorio:DIGITAL.CSIC. Repositorio Institucional del CSIC
OAI Identifier:oai:digital.csic.es:10261/93751
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10261/93751
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Vegetación
Actividad antrópica
Holoceno reciente
Palinología
Descripción
Sumario:El estudio polínico de un depósito higroturboso de origen periglacial localizado en el macizo de Peñalara (Sierra de Guadarrama. Madrid) apoyado en 7 dataciones AMS de 14 C, proporciona la primera reconstrucción de alta resolución de la evolución de la vegetación en el área durante los últimos 1689 años. Los resultados obtenidos reflejan la existencia de un paisaje vegetal dominado por el estrato herbáceo, constituido fundamentalmente por Poaceae y Plantago lanceolata tipo. La masa forestal está constituida por Pinus sylvestris tipo y en menor proporción Pinus pinaster tipo y Quercus, junto a presencias puntuales de Betula. El grupo arbustivo (Erica arborea, Rosaceae, cf. Juniperus y Cistaceae), está presente a lo largo de toda la secuencia sin llegar a tener un papel importante en la estructura de la vegetación. El análisis de los microfósiles no polínicos (MNPs) ha permitido relacionar las variaciones de la vegetación con la presión pastoral y los cambios tróficos en la turbera. Los valores del pH y de la conductividad del sedimento, constatan los cambios detectados en la vegetación y en los usos del suelo.