Apuntes para una ética de la complejidad (o de si hay lugar para la beneficencia, la piedad y la compasión en la educación social)

El oficio de educador social es heredero directo de aquellas ocupaciones que hasta no hace mucho practicaban una intervención absolutamente paternalista en las parroquias, hospitales y hospicios de todo tipo. La proximidad de este pretérito, que en algunos casos aún está presente, se nota en el hech...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Canimas Brugué, Joan
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2009
País:España
Institución:Varias* (Consorci de Biblioteques Universitáries de Catalunya, Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya)
Repositorio:Recercat. Dipósit de la Recerca de Catalunya
OAI Identifier:oai:recercat.cat:10256/10790
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10256/10790
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Educadors socials
Social workers
Ètica professional
Professional ethics
Descripción
Sumario:El oficio de educador social es heredero directo de aquellas ocupaciones que hasta no hace mucho practicaban una intervención absolutamente paternalista en las parroquias, hospitales y hospicios de todo tipo. La proximidad de este pretérito, que en algunos casos aún está presente, se nota en el hecho de que conceptos como asistencia, beneficencia, piedad, compasión, amor o, incluso, moral no se pueden mencionar en el ámbito de la acción social sin el peligro de convocar viejos fantasmas. Por razones bastante parecidas, este rechazo también está presente en la ética predominante hoy, que procura mantenerse en los límites estrictos de la razón y huir de todo aquello que tenga que ver con el amor y los sentimientos. Por este motivo la ética habla cada vez menos de valores y, en cambio, habla más de principios y derechos, porque considera que en estos se concretan y objetivan, a través de declaraciones, códigos y leyes, lo que en el ámbito de los valores es una borrosa amalgama de convicciones, preferencias, creencias, afectos, emociones e, incluso, estéticas