La alienación en los personajes del teatro contemporáneo

En el mundo de las Artes Escénicas, siempre hay una pregunta que impera sobre las demás. La cuestión a la que debe enfrentarse cualquiera que quiera entender la motivación o el pensamiento de un personaje es muy simple, pero a la vez de vital importancia. Esa incógnita no es otra que “por qué”, una...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Sorá Cañellas, Miguel
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2022
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/3771
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/3771
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:792(043.2)
Artes escénicas
Performing arts
Teatro
Descripción
Sumario:En el mundo de las Artes Escénicas, siempre hay una pregunta que impera sobre las demás. La cuestión a la que debe enfrentarse cualquiera que quiera entender la motivación o el pensamiento de un personaje es muy simple, pero a la vez de vital importancia. Esa incógnita no es otra que “por qué”, una duda de las más humanas que existen. No se precisa ser un personaje de una novela u obra dramática para hacerse dicha pregunta. La respuesta a todas las acciones, opiniones, actos, palabras y sucesos que se desarrollan a lo largo de la historia está en el “por qué” y, como respuesta, se plantea el posible estado alienado del personaje. La alienación es una deshumanización del personaje que lo enajena y transforma en otro ser, dejando de ser él mismo apartándose del camino de lo que potencialmente podría haber sido o logrado. Mediante el estudio comparativo de diversas obras de varios periodos, autores y estilos, los personajes han demostrado estar alienados por diversos motivos, por sus deseos, objetivos y conflictos que estos experimentan. Las alienaciones ordinarias surgen de los conflictos y problemas de los personajes del teatro ordinario con situaciones y circunstancias verosímiles y realistas, similares a los de la vida del espectador, pero que no abarcan todos los estilos de teatro existente. De ahí la segmentación propuesta entre el teatro ordinario (creíble, real y plausible) y el teatro extraordinario (inverosímil, fantástico y absurdo) como los dos autores propuestos, Fernando Arrabal y Alejandro Jodorowsky. A raíz de este estudio, han surgido las alienaciones ordinarias (trece en el paradigma inicial) que mantienen un carácter más universal y reproducible y las alienaciones extraordinarias (once en el segundo paradigma) con una cualidad más única y personal dependiendo del personaje y obra...