Lope de Vega, Liñán de Riaza y el Quijote de Avellaneda

Por múltiples y variados caminos, sendas, trochas y vericuetos, se ha intentado descubrir la identidad de Avellaneda. En este caminar, que dura más de tres siglos, se han trazado unas pautas y establecido unos seudo axiomas que, sin conducir a ningún fin, dejan todavía la polémica en el aire. Por ej...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Sánchez Portero, Antonio
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2013
País:España
Institución:Universidad de Huelva (UHU)
Repositorio:Arias Montano. Repositorio Institucional de la Universidad de Huelva
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ariasmontano.uhu.es:10272/6571
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10272/6571
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Vega, Lope de, 1562-1635
Descripción
Sumario:Por múltiples y variados caminos, sendas, trochas y vericuetos, se ha intentado descubrir la identidad de Avellaneda. En este caminar, que dura más de tres siglos, se han trazado unas pautas y establecido unos seudo axiomas que, sin conducir a ningún fin, dejan todavía la polémica en el aire. Por ejemplo, para algunos investigadores, los "sinónimos voluntarios" ofensivos del Prólogo del Quijote de Avellaneda, no existen; y otros, que sí creen en ellos, no los detectan, o no en la profusión que en realidad se encuentran. Importante es examinar las relaciones de Cervantes con Lope de Vega y con Liñán que devinieron en franca enemistad. También la íntima amistad y camaradería de Lope y Liñán, combalachados en aventuras líricas y lances amorosos. Unos afirman, aportando datos, que Cervantes no conoció el Quijote Apócrifo hasta que se publicó en 1614; otros, con quienes me alineo, opinamos que cuando Cervantes comenzó a redactar su Segunda Parte, conocía el manuscrito del apócrifo. Un servidor aporta en este artículo numerosas pruebas extraídas de "El coloquio de los perros", que lo corroboran. Para concluir, tras un exhaustivo análisis e investigación, con amplias referencias bibliográficas, apunto el nombre de quien creo es "el fingido tordesillesco, autor del falso, ficticio y apócrifo" Quijote, Pedro Liñán de Riaza, un aragonés, para más señas, como afirma reiteradamente don Miguel.