Protocolo Unificado para trastornos emocionales en pacientes con sintomatología obsesivo compulsiva

Los tratamientos basados en el enfoque transdiagnóstico de la psicopatología, han desarrollado gran popularidad en el ámbito de la investigación y la clínica en los últimos años, derivada de las ventajas que presentan sobre el abordaje de la comorbilidad, de los casos subsindrómicos y de las variabl...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Balado González, Yaiza
Tipo de recurso: tesis de maestría
Fecha de publicación:2024
País:España
Institución:Universidad de Santiago de Compostela (USC)
Repositorio:Minerva. Repositorio Institucional de la Universidad de Santiago de Compostela
Idioma:español
OAI Identifier:oai:minerva.usc.gal:10347/37825
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10347/37825
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Protocolo Unificado
Trastornos emocionales
Regulación emocional
Sintomatología obsesivo-compulsiva
Unified protocol
Emotional disorders
Emotional regulation
Obsessive-compulsive symptomatology
Descripción
Sumario:Los tratamientos basados en el enfoque transdiagnóstico de la psicopatología, han desarrollado gran popularidad en el ámbito de la investigación y la clínica en los últimos años, derivada de las ventajas que presentan sobre el abordaje de la comorbilidad, de los casos subsindrómicos y de las variables etiológicas comunes a diferentes cuadros clínicos. El Protocolo Unificado (en adelante PU), surge como opción terapéutica para el tratamiento de los trastornos emocionales desde esta perspectiva transdiagnóstica. La revisión sistemática que se presenta a continuación, propone continuar con el estudio de Sakiris y Berle (2019) y analizar la investigación reciente sobre la eficacia del PU. Más concretamente, el interés principal con esta revisión es profundizar en el estudio de los efectos del PU sobre la sintomatología obsesivo-compulsiva. Los estudios analizados permiten concluir que el Protocolo Unificado aborda especialmente las dificultades de regulación emocional y demuestra su eficacia en el tratamiento de los trastornos emocionales, tanto en formato individual como grupal, así como su capacidad para abordar exitosamente la sintomatología obsesivo-compulsiva. Sin embargo, a pesar de la evidencia encontrada, para poder extraer conclusiones certeras es necesaria mayor investigación en relación a la aplicación del PU a poblaciones clínicas más específicas, como los pacientes obsesivo-compulsivos