"A hierro morir". La caída del Imperio Mexicano

Durante el Trienio Liberal, los pronunciamientos militares fueron una de las prácticas más comunes, tanto en la Metrópoli -donde uno de ellos provocó el restablecimiento constitucional- como en Iberoamérica, especialmente en Nueva España. Ahí se tuvo una de las recepciones más significativas de este...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Espinosa Aguirre, Joaquín E.|||0000-0003-4090-4752
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2023
País:España
Institución:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:286700
Acceso en línea:https://ddd.uab.cat/record/286700
https://dx.doi.org/urn:doi:10.5565/rev/rubrica.350
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Mexican Trienio
Military pronunciamiento
Independent Mexico
Reconquest
Agustín I
Republicans
Trienio mexicano
Pronunciamientos militares
México independiente
Reconquista
Republicanos
Trienni mexicà
Pronunciaments militars
Mèxic independent
Reconquesta
Agustí I
Descripción
Sumario:Durante el Trienio Liberal, los pronunciamientos militares fueron una de las prácticas más comunes, tanto en la Metrópoli -donde uno de ellos provocó el restablecimiento constitucional- como en Iberoamérica, especialmente en Nueva España. Ahí se tuvo una de las recepciones más significativas de este fenómeno, pues el modelo de Rafael del Riego fue puesto en práctica a partir de febrero de 1821 por el coronel vallisoletano Agustín de Iturbide, quien propuso la unidad de los diversos sectores novohispanos para conseguir la independencia del Imperio mexicano. Sin embargo, como un mal endémico de su alumbramiento, el nuevo Estado vio la luz con graves problemas para su consolidación, entre la presencia de una serie de intrigantes españoles, que tramarían la contrarrevolución, y el peligroso empoderamiento de la clase militar. Ambos elementos determinarían los escasos meses de existencia del imperio, y aunados a la escasez de recursos y los errores propios del emperador, harían caer en marzo de 1823 el primer gobierno independiente de México.