El sistema defensivo frontal del Castellet de Banyoles, Tivissa, Ribera d'Ebre

En agosto de 1978 iniciamos nuestras primeras excavaciones en este poblado, en el que en 1912, 1925 Y 1927 se habían hallado de forma casual diversos lotes de materiales de una cierta importancia, sobre todo el último, que ofreció cuatro páteras de tipo mesómphalos decoradas, diez vasos de tipo aque...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Pallarés Comas, Ramón
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1983
País:España
Institución:Universidad de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de la UB
OAI Identifier:oai:diposit.ub.edu:2445/23742
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2445/23742
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Muralles
Fortificacions
Tivissa (Catalunya)
City walls
Fortifications
Tivissa (Catalonia)
Descripción
Sumario:En agosto de 1978 iniciamos nuestras primeras excavaciones en este poblado, en el que en 1912, 1925 Y 1927 se habían hallado de forma casual diversos lotes de materiales de una cierta importancia, sobre todo el último, que ofreció cuatro páteras de tipo mesómphalos decoradas, diez vasos de tipo aqueménida y una copa, todo en plata, dado a conocer, el primero de ellos, por el Dr. Pere Bosch en el A.l.E.C. de 1913-14 y el resto por J. de C. Serra Ráfols en la revista Ampurias de 1941. Debido a la importancia de las piezas, a partir de 1929 se iniciaron los primeros sondeos y las primeras excavaciones en 1932, 1937 Y una gran campaña en 1942-43, a cargo de S. Vilaseca, Ll. Brull y J. de C. Serra Ráfols, a partir de las que se constató la existencia de un asentamiento ibérico y se descubrieron dos torres que flanqueaban el acceso al poblado, parte de la muralla y unos hábitats. De la última campaña se editó en 1949 una Memoria, no excesivamente completa, en la que los autores se limitaban a indicar la situación geográfica del yacimiento, los hallazgos fortuitos anteriores a su intervención, un breve repaso a los materiales de excavación y su opinión sobre la fecha de la destrucción del poblado, que situaron sobre el 218 a. de J. C. Indicamos que los materiales hallados en 1912 fueron depositados en el Museo Arqueológico de Tarragona, los de 1925 y 1927 en el de Barcelona, y los procedentes de las diversas campañas en el Museo Municipal de Reus. A partir del trabajo de 1949 nadie se volvió a ocupar de este magnífico poblado junto al Ebro, salvo algún intento de interpretación y estudio de las escenas, que grabadas a buril y sobredoradas, aparecen en una de las páteras halladas en 1927, y que han sido y son reproducidas en numerosas ocasiones, de manera que ellas, en el fondo, han sido las que han mantenido vivo el recuerdo de este yacimiento.