Guía
Introducción: Guía para la práctica clínica en neurorrehabilitación de personas adultas con daño cerebral adquirido de la Sociedad Española de Neurorrehabilitación. Documento basado en la revisión de guías de práctica clínica internacionales publicadas entre 2013-2020. Desarrollo: Se establecen reco...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Fecha de publicación: | 2024 |
| País: | España |
| Institución: | Universitat Autònoma de Barcelona |
| Repositorio: | Dipòsit Digital de Documents de la UAB |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:ddd.uab.cat:311636 |
| Acceso en línea: | https://ddd.uab.cat/record/311636 https://dx.doi.org/urn:doi:10.1016/j.nrl.2021.06.009 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Acquired brain injury Clinical guidelines Daño cerebral adquirido Guía clínica Ictus Neurorehabilitation Neurorrehabilitación Stroke Traumatic brain injury Traumatismo cráneo encefálico |
| Sumario: | Introducción: Guía para la práctica clínica en neurorrehabilitación de personas adultas con daño cerebral adquirido de la Sociedad Española de Neurorrehabilitación. Documento basado en la revisión de guías de práctica clínica internacionales publicadas entre 2013-2020. Desarrollo: Se establecen recomendaciones según el nivel de evidencia que ofrecen los estudios revisados referentes a aspectos consensuados entre expertos dirigidos a definir la población, características específicas de la intervención o la exposición bajo investigación. Conclusiones: Deben recibir neurorrehabilitación todos aquellos pacientes que, tras un daño cerebral adquirido, hayan alcanzado una mínima estabilidad clínica. La neurorrehabilitación debe ofrecer tanto tratamiento como sea posible en términos de frecuencia, duración e intensidad (al menos 45-60 minutos de cada modalidad de terapia específica que el paciente precise). La neurorrehabilitación requiere un equipo transdisciplinar coordinado, con el conocimiento, la experiencia y las habilidades para trabajar en equipo tanto con pacientes como con sus familias. En la fase aguda, y para los casos más graves, se recomiendan programas de rehabilitación en unidades hospitalarias, procediéndose a tratamiento ambulatorio tan pronto como la situación clínica lo permita y se puedan mantener los criterios de intensidad. La duración del tratamiento debe basarse en la respuesta terapéutica y en las posibilidades de mejoría, en función del mayor grado de evidencia disponible. Al alta deben ofrecerse servicios de promoción de la salud, actividad física, apoyo y seguimiento para garantizar que se mantengan los beneficios alcanzados, detectar posibles complicaciones o valorar posibles cambios en la funcionalidad que hagan necesario el acceso a nuevos programas de tratamiento. |
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