Estudio de los niveles séricos de ß-hCG y PAPP-A en el primer trimestre de la gestación como prueba de cribado del desarrollo fetal de crecimiento intrauterino restringido

El objetivo de este estudio fue evaluar la asociación entre los niveles séricos de proteína plasmática A asociada al embarazo (PAPP-A) y la gonadotropina coriónica humana beta (β-hCG) libre durante el primer trimestre, y el desarrollo de crecimiento intrauterino restringido (CIR), asi como su utilid...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Ceballos Medina, Ana
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2026
País:España
Institución:Universidad de Cantabria (UC)
Repositorio:UCrea Repositorio Abierto de la Universidad de Cantabria
Idioma:español
OAI Identifier:oai:dnet:ucreareposit::1985ab16263a90ef1765dae2d63a312e
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10902/40328
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Restricción del crecimiento intrauterino
Cribado del primer trimestre
PAPP-A
β-hCG
Salud materno-fetal
Resultados perinatales
Intrauterine growth restriction
First-trimester screening
Maternal-fetal health
Perinatal outcomes
Descripción
Sumario:El objetivo de este estudio fue evaluar la asociación entre los niveles séricos de proteína plasmática A asociada al embarazo (PAPP-A) y la gonadotropina coriónica humana beta (β-hCG) libre durante el primer trimestre, y el desarrollo de crecimiento intrauterino restringido (CIR), asi como su utilidad en el cribado precoz para mejorar los resultados perinatales. Se realizó un estudio retrospectivo de cohorte y casos en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, que incluyó 119 embarazos con CIR y una subcohorte seleccionada aleatoriamente de 383 embarazos que ingresaron durante el año 2021. Para identificar niveles bajos de PAPP-A y β-hCG, se utilizaron como puntos de corte los percentiles 5 y 10 de la distribución de la población de estudio. Adicionalmente, en la subpoblación CIR se analizó el desarrollo de complicaciones obstétricas secundarias al parto, la función placentaria y el estado neonatal. Como resultados principales, destaca que los niveles bajos de PAPP-A y β-hCG se asociaron significativamente con un mayor riesgo de CIR, por lo que la incorporación estos biomarcadores en los protocolos de cribado del primer trimestre podría permitir la identificación temprana de embarazos con riesgo de CIR, facilitando la intervención temprana y mejorando los resultados maternos y neonatales.