El periodismo como medio de fijación término-conceptual: el caso de El País durante la cobertura de las revueltas árabes de 2011

Ante un acontecimiento de resonancia internacional, el periodismo se erige en catalizador e, incluso, acuñador de conceptos y percepciones. Las revueltas árabes de 2011 presentan el paradigma de fijaciones término-conceptuales en la prensa. La expresión Primavera Árabe es, por antonomasia, el ejempl...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Assif, Mohamed
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2024
País:España
Institución:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/163981
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/11441/163981
https://doi.org/10.12795/Ambitos.2024.i65.08
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Revueltas árabes
Periodismo
El País
Primavera Árabe
Arab revolts
Journalism
Arab Spring
Descripción
Sumario:Ante un acontecimiento de resonancia internacional, el periodismo se erige en catalizador e, incluso, acuñador de conceptos y percepciones. Las revueltas árabes de 2011 presentan el paradigma de fijaciones término-conceptuales en la prensa. La expresión Primavera Árabe es, por antonomasia, el ejemplo más evidente de tal acuñación conceptual, amén de otras cuestiones de mayor sensibilidad para los lectores como la subida al poder del «islam político» o la ensalzada figura de Mohamed Bouazizi, el vendedor ambulante quemado a lo bonzo el 17 de diciembre de 2010 por su situación socioeconómica. Sin embargo, investigadores varios desmitifican la imagen de Bouazizi y rebautizan las revueltas como otoño o invierno árabe. Esta investigación indaga las terminologías y las locuciones prevalecientes en los géneros informativos de la sección internacional de El País durante el tratamiento de las revueltas árabes de 2011 para lo que se realiza un análisis sobre 1200 textos. De la mano de un método mixto –cuantitativo y cualitativo– se examinan los conceptos que este diario utiliza con frecuencia para condicionar la agenda pública sobre este acontecimiento internacional. Los resultados indican que El País se ha hecho eco, aunque tardíamente, del neologismo: Primavera Árabe. Esta demora en incluirlo dentro de la nomenclatura definitoria de tales sucesos se atribuye a que la cabecera madrileña opte por aguardar un atisbo de la consolidación de los logros obtenidos en Túnez y Egipto, así como su contagio a otras naciones para poder catalogar estos hechos como una Primavera Árabe.