Delirios en La Habana
María Zambrano arriba por primera vez a La Habana «un día de octubre del año 36», recién casada con Alfonso Rodriguez Aldave, quien acaba de ser nombrado secretario de la Embajada de la República Española en Santiago de Chile. Al poco de llegar, «y sin anuncio alguno», conoce a Lezama Lima, amistad...
| Autor: | |
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| Formato: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 1999 |
| País: | España |
| Recursos: | Varias* (Consorci de Biblioteques Universitáries de Catalunya, Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya) |
| Repositorio: | Recercat. Dipósit de la Recerca de Catalunya |
| OAI Identifier: | oai:recercat.cat:2445/108778 |
| Acesso em linha: | https://hdl.handle.net/2445/108778 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palavra-chave: | Filosofia Assaig Zambrano, María, 1904-1991 Philosophy Essay |
| Resumo: | María Zambrano arriba por primera vez a La Habana «un día de octubre del año 36», recién casada con Alfonso Rodriguez Aldave, quien acaba de ser nombrado secretario de la Embajada de la República Española en Santiago de Chile. Al poco de llegar, «y sin anuncio alguno», conoce a Lezama Lima, amistad y referencia fundamental para los años que han de venir. «El hombre verdadero -escribe sobre aquel entonces Zambrano- al morir crea la libertad en la certidumbre que trasciende la imposibilidad de ser hombre, la realidad de ese ser, árbol que se yergue entero sobre sus raíces múltiples y contradictorias. José Lezama Lima, árbol único y como él idéntico ya a sí mismo, más allá de él mismo, como atravesando su vida, hacía entrever y enteramente sentir y saber. Árbol único plantado en el campo donde lo único florece |
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