Antropología y moral en René Descartes

Alrededor de dos problemáticas gira esta investigación. La primera es la presencia del hombre verdadero, que se opone a las interpretaciones dualistas tradicionales que lo conciben como mero sujeto pensante, o bien como hombre máquina. Y la segunda problemática tiene que ver con la exigencia cartesi...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Rocha Herrera, Leticia
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2009
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/48738
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/48738
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:165.181.3(043.2)
Moral
pasiones
virtud
Filosofía de la mente
7202.05 Filosofía de la Imaginación
Descripción
Sumario:Alrededor de dos problemáticas gira esta investigación. La primera es la presencia del hombre verdadero, que se opone a las interpretaciones dualistas tradicionales que lo conciben como mero sujeto pensante, o bien como hombre máquina. Y la segunda problemática tiene que ver con la exigencia cartesiana de dar una orientación cierta a la conducta, ejemplificada con la moral más alta y perfecta. Descartes presenta en el Discurso y la correspondencia moral las características de una moral incierta e incompleta que necesariamente entra en tensión con una clase de moral de principios ciertos y evidentes. Mi investigación pretende mostrar que, pese a la dualidad de planos en que se mueve su antropología y su moral, es posible concebir una unidad conceptual en las ideas del filósofo, desde la perspectiva práctica que señalan las Pasiones y su correspondencia sobre temas morales. Respecto a su antropología muestro que Descartes sostiene una concepción más completa y vital del sujeto. Descubre en su filosofía racionalista los registros funcionales del compuesto mente-cuerpo, con lo que consigue ver al hombre real, de carne y hueso, que tiene necesidades biológicas y prácticas. De esta forma Descartes reivindica las pasiones en un sentido amplio y positivo. En cuanto a la vida práctica Descartes propone una moral fundada en los propios requerimientos racionales y prácticos del individuo. Es decir, sustentada de una particular manera en las verdades de la metafísica y la física, pero se trata de un conocimiento que es sabiduría o "arte de vivir".