La disyuntiva entre pedagogía formalista y personalista

La educación digna de este nombre es de calidad. Ello equivale a decir que sea personalizada y se desenvuelva en libertad. En cuanto que personal procederá desde dentro y se cimentará en las virtudes. El ejemplo y generosidad de los padres garantizan el proceso. Sin embargo, de la mano de los organi...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Martí-Sánchez, J.M. (José María)|||/items/778f1762-99b3-437a-8ea9-debf5c1de429
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2012
País:España
Institución:Universidad de Navarra
Repositorio:Dadun. Depósito Académico Digital de la Universidad de Navarra
Idioma:español
OAI Identifier:oai:dadun.unav.edu:10171/27633
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10171/27633
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Materias Investigacion::Educación
Libertad y calidad de la enseñanza
Pedagogía personalista
Pedagogía formalista
Poderes públicos
Descripción
Sumario:La educación digna de este nombre es de calidad. Ello equivale a decir que sea personalizada y se desenvuelva en libertad. En cuanto que personal procederá desde dentro y se cimentará en las virtudes. El ejemplo y generosidad de los padres garantizan el proceso. Sin embargo, de la mano de los organismos nacionales e internacionales, se ha extendido el formalismo pedagógico. Se sustenta en un objetivo abstracto que lo fía todo en el pragmatismo y las consignas ideológicas. Esta opción genera pasividad y malestar social. La familia marca la buena dirección para que cada niño se forme y desarrolle plenamente (voluntad e inteligencia).