Viviendas municipales y estación de autobuses del Prado de San Sebastián en Sevilla

A finales de la década de los 30, en plena Guerra Civil, el Ayuntamiento de Sevilla propone la construcción de una estación central de autobuses con la intención de descongestionar el tráfico de vehículos pesados en el centro de la ciudad. En 1938 se comienza la construcción de la estación a la que...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Pérez Cano, María Teresa, Mosquera Adell, Eduardo, Royo Naranjo, Lourdes, Del Espino Hidalgo, Blanca
Tipo de recurso: capítulo de libro
Fecha de publicación:2015
País:España
Institución:IAPH
Repositorio:Repositorio de Activos Digitales del IAPH
OAI Identifier:oai:repositorio.iaph.es:11532/329136
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/11532/329136
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Viviendas
Patrimonio industrial
Movimiento moderno
Estaciones (Transporte)
Autobuses
Descripción
Sumario:A finales de la década de los 30, en plena Guerra Civil, el Ayuntamiento de Sevilla propone la construcción de una estación central de autobuses con la intención de descongestionar el tráfico de vehículos pesados en el centro de la ciudad. En 1938 se comienza la construcción de la estación a la que se asocia de manera singular un conjunto de viviendas municipales. El proyecto y la dirección de las obras corren a cargo del joven arquitecto sevillano Rodrigo Medina Benjumea, prolongándose su construcción hasta 1944. La composición del conjunto sevillano de El Prado divide dos usos diferenciados, estación de autobuses y dos grandes bloques de viviendas en torno a un patio central, que acoge el andén de viajeros. La estación se desarrolla en la cabecera ocupando la parte central de la planta baja, que comprende vestíbulo de viajeros, servicios, taquillas, bar, restaurante, despachos de dirección y oficinas. Los bloques, para un total de 81 viviendas con cinco plantas de altura y ocho núcleos de acceso, se configuran a partir del juego de volúmenes distinguibles sobre la planta baja, que hace las veces de zócalo en el que se alojan los usos públicos del conjunto: el programa administrativo de estación en el extremo oeste y locales comerciales localizados en las esquinas noroeste y suroeste de la parcela, en la fachada sur en su punto medio y en su extremo oriental. Las plantas superiores se destinan a viviendas para funcionarios municipales de cierto nivel económico, siguiendo la tipología de vivienda convencional de variadas dimensiones internas. Aunque el proyecto original planteaba la construcción de una fachada análoga hacia el norte, no se completó. El edificio aparece tempranamente en guías e inventarios de arquitectura del siglo XX, desde los años 80 del pasado siglo. Incluida en el Registro DOCOMOMO Ibérico en 1996, fruto de la investigación tipológica iniciada por el Movimiento Moderno, este singular conjunto de estación y viviendas públicas ha sido inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico de Andalucía. En 2001 le llega el reconocimiento patrimonial al inmueble del Prado, junto a otros 15 de toda Andalucía: el texto de la resolución de inscripción, indica que estos edificios “son claros ejemplos de la potencia formal de la nueva arquitectura con una gran componente funcional, que abre nuevas líneas de investigación tipológica”.