Mantenimiento y rehabilitación de edificios en tiempos de crisis (III)

Lo que se proyecta y se construye debe satisfacer las necesidades del usuario. Los fabricantes de electrodomésticos, automóviles, o telefonía móvil, por citar algunos productos de gran consumo, lo saben perfectamente. Su éxito en el mercado depende del grado de satisfacción de los compradores, por l...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Fernández Salas, José
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2014
País:España
Institución:Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE)
Repositorio:RIARTE
OAI Identifier:oai:www.riarte.es:20.500.12251/1234
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12251/1234
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Mantenimiento de edificios
Rehabilitación de edificios
Sector de la Construcción
Ley de Ordenación de la Edificación (LOE)
Código Civil
Inspección Técnica de Edificios (ITE)
Comunidades de propietarios
Mantenimiento preventivo
3305.28 Regulaciones, Códigos y Especificaciones
3305.14 Viviendas
3312.08 Propiedades de Los Materiales
5304.01 Consumo, Ahorro, Inversión
5312.03 Construcción
5605.02 Derecho Civil
6310.08 Pobreza
6310.09 Calidad de Vida
Descripción
Sumario:Lo que se proyecta y se construye debe satisfacer las necesidades del usuario. Los fabricantes de electrodomésticos, automóviles, o telefonía móvil, por citar algunos productos de gran consumo, lo saben perfectamente. Su éxito en el mercado depende del grado de satisfacción de los compradores, por lo que cuidan el diseño, la calidad y las prestaciones hasta el máximo refinamiento, lo que se anuncia machaconamente como reclamo publicitario. En la edificación, por el contrario, los intereses del consumidor suelen quedar en segundo plano, mientras los vendedores le deslumbran con bañeras de hidromasaje que habitualmente carecen de caudal y presión adecuados para su correcto funcionamiento; calefacción eléctrica por tarifa nocturna (hace unos años) que les garantizaba un calor insoportable durante las horas de sueño y un frío más insoportable aun cuando la familia regresaba a casa por la tarde; secadores de pelo integrados en el mobiliario del baño; revestimientos cerámicos anunciados en televisión por gente guapa de las revistas del corazón y un sinfín de engañabobos, mientras se descuidaban aspectos esenciales de calidad en la construcción e instalaciones.