Imágenes equinas denigratorias en femenino en las líricas occitana y gallego-portuguesa

El artículo analiza cómo la imaginería equina (caballos, mulas y 'bestas') se emplea en la lírica occitana y gallego-portuguesa con fines burlescos, sexuales y satíricos, especialmente para denigrar a las mujeres mediante metáforas de carácter obsceno. A partir de composiciones de Guilhem...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Corral Díaz, Esther
Tipo de recurso: capítulo de libro
Fecha de publicación:2023
País:España
Institución:Universidad de Santiago de Compostela (USC)
Repositorio:Minerva. Repositorio Institucional de la Universidad de Santiago de Compostela
Idioma:español
OAI Identifier:oai:minerva.usc.gal:10347/43809
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10347/43809
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Lírica galego-portuguesa
Lírica occitana
Literatura medieval
Estudios de Género
Cantigas de escarnio
Sexualidad
Imaginario
Animales
550613 Historia de la literatura
550510 Filología
Descripción
Sumario:El artículo analiza cómo la imaginería equina (caballos, mulas y 'bestas') se emplea en la lírica occitana y gallego-portuguesa con fines burlescos, sexuales y satíricos, especialmente para denigrar a las mujeres mediante metáforas de carácter obsceno. A partir de composiciones de Guilhem de Peitieu, así como de cantigas de Alfonso X y Joan Garcia de Guilhade, se muestra cómo el acto de “cabalgar” funciona como metáfora del deseo y del coito, sustituyendo el ideal cortés por la parodia y la transgresión. Estas imágenes, heredadas de la tradición literaria, animalizan a la figura femenina y convierten el léxico ecuestre en un código erótico encubierto que también sirve para la sátira de comportamientos sexuales desviados o homoeróticos, como en el caso de 'Dona Ouroana, pois já besta avedes'. El estudio incluye asimismo la composición de una 'trobairitz' anónima, donde se observa la apropiación irónica del imaginario ecuestre desde una voz femenina, invirtiendo los roles de género y otorgando a la mujer un papel activo en el juego erótico. Se evidencia así la adopción en la poesía peninsular de modelos para explorar, con tono mordaz y provocador, los límites de la sexualidad y para configurar una visión degradante pero expresivamente rica de la mujer en la poesía medieval.