Remontajes óseos del Nivel 4 de Prado Vargas: un enfoque multidisciplinar entre la zooarqueología y la arqueología espacial
Entender la relación de los grupos neandertales con su entorno es esencial para comprender sus modos de vida. En esta tesis, utilizamos la zooarqueología, la tafonomía, los remontajes óseos, el microdesgaste dental y la arqueología espacial para estudiar los conjuntos faunísticos hallados en el Nive...
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| Tipo de recurso: | tesis doctoral |
| Estado: | Versión aceptada para publicación |
| Fecha de publicación: | 2023 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad de Burgos (UBU) |
| Repositorio: | Repositorio Institucional de la Universidad de Burgos (RIUBU) |
| OAI Identifier: | oai:riubu.ubu.es:10259/9099 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/10259/9099 |
| Access Level: | acceso embargado |
| Palabra clave: | Neandertales Zooarqueología Remontajes óseos Estacionalidad Patrones espaciales Prehistoria Arqueología Prehistoric peoples Archaeology 5504.05 Prehistoria 2416.01 Paleontología Animal 5505.01 Arqueología |
| Sumario: | Entender la relación de los grupos neandertales con su entorno es esencial para comprender sus modos de vida. En esta tesis, utilizamos la zooarqueología, la tafonomía, los remontajes óseos, el microdesgaste dental y la arqueología espacial para estudiar los conjuntos faunísticos hallados en el Nivel 4 de la cueva de Prado Vargas (Cornejo, Burgos, España). Los resultados apuntan a un yacimiento en el que el principal agente acumulador fueron los grupos neandertales, que transportaban cadáveres de animales de pequeño y mediano tamaño -con el ciervo como taxón dominante- en función de su utilidad general para explotar sistemática e intensamente los paquetes musculares, la médula ósea, la piel y los tendones. Según los análisis de microdesgaste dental, se produjeron ocupaciones reiteradas y prolongadas en diversos momentos, lo que sugiere que el yacimiento se utilizó con mayor frecuencia como campamento de larga duración. El depósito generado se trata de un palimpsesto que adquiere mayor espesor hacia la entrada de la cueva, en el que se han distinguido dos subunidades. En este sitio encontramos áreas domesticas multifuncionales en las que realizan todo el procesado de las carcasas, sin distinguir entre taxones o tallas de peso. Estas áreas se organizan en torno a un hogar preservados y otras acumulaciones de material quemado que han sido propuestos como hogares fantasma, cuya posición es aproximada. Además, en torno a estos se articulan en las dos subunidades áreas de descanso. También se han identificado un área fruto de la limpieza o el mantenimiento preventivo y un área comunal desde el que se reparten los recursos animales. El estudio de los remontajes óseos nos permite corroborar la existencia de momentos de ocupación intensa y de eventos que se superponen hasta formar una unidad compleja. La conexión entre áreas dentro del yacimiento a través de estos restos, que se mueven cuando aun tienen valor nutricional, parece evidenciar un reparto de los recursos. Estas prácticas mostrarían como los homínidos que ocuparon el nivel 4 de Prado Vargas poseían un elevado grado de organización espacial, cooperación y cohesión social. Los restos quemados nos hablan de un uso controlado del fuego por parte de los neandertales, quienes pudieron usar el fuego como combustible. El fuego también pudo ser empleado para facilitar la fracturación de los huesos para acceder a la médula y para otras actividades relacionadas con el consumo de los recursos animales. Así mismo, los restos quemados nos revelan un uso reiterado y prolongado de la cueva por parte de los homínidos. Detectamos una mínima actividad de carnívoros, que accedieron a la cueva durante los periodos de ausencia humana y modificaron algunos de los restos dejados por los neandertales. Sin embargo, estos carnívoros no humanos no modificaron mucho los restos ni les desplazaron significativamente, principalmente por la presión de los homínidos y por el poco interés de los desperdicios dejados. Existen una serie de procesos postdeposicionales que afectan al conjunto. Una gran cantidad de material aparece afectada por pulido y redondeo, asociados al trampling y a la presencia de agua en la cueva. El trampling se produciría por una ocupación intensa por parte de los homínidos, aunque pudo estar provocado también por otros animales, no provocó movimientos verticales muy sustanciales. Los restos tuvieron que resistir también la acción del agua. Aunque las corrientes no parecen generar un sesgo de representación esquelética, acumulaciones u orientaciones preferenciales, pudieron haber reorganizado los restos distancias cortas o muy cortas. Otros procesos postdeposicionales como el óxido de manganeso nos habla de las condiciones de humedad de la cueva. Estas condiciones de humedad y la presencia de luz favorecerían la aparición de plantas que afectan a la superficie de los huesos, pero no provocarían movimientos significativos. En conjunto, esta información erige a Prado Vargas como un yacimiento clave para comprender la dinámica de los neandertales en la zona de enlace entre la Meseta Castellana y la Cordillera Cantábrica. |
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