La evolución del videoclip narrativo: la simbiosis orgánica del relato cinematográfico y el video musical en el videoclip

Desde la realización del considerado como uno de los primeros videoclips narrativos, Thriller (John Landis, 1983) a la actualidad han pasado casi cuarenta años y se puede afirmar que los vídeos musicales narrativos han sufrido una evolución acorde con los cambios, que también han experientado otros...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Tarín Cañadas, Marta
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2017
País:España
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/21952
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/21952
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:026.06(043.2)
Narrativa fílmica
videoclip
Simbiosis-Videoclip narrativo
Videoclip fílmico-Cortometraje
Hibridación
Film Narrative
Music Video
Symbiosis- Narrative Music Video
Film Music Video-Short Film
Hybrid
Comunicación audiovisual
Descripción
Sumario:Desde la realización del considerado como uno de los primeros videoclips narrativos, Thriller (John Landis, 1983) a la actualidad han pasado casi cuarenta años y se puede afirmar que los vídeos musicales narrativos han sufrido una evolución acorde con los cambios, que también han experientado otros formatos audiovisuales. Estos primeros videoclips, a los que se llamó dramatizados porque “aprovechando la cobertura que les ofrece la canción, cuentan una historia siguiendo la narrativa audiovisual clásica" (Martín Sánchez, 2005, p. 6) estaban realizados por grandes directores de cine del momento, como John Landis o Martin Scorsese, que imprimían una estética fílmica y una puesta en escena muy cinematográfica. Pero curiosamente, el videoclip dramatizado de aquellos tiempos se caracterizaba por tener una doble estructura diferenciada: por un lado, un prólogo a modo de cortometraje y narrado sin música y, por otro, una segunda parte, que representaba el videoclip en sí, la puesta en escena musical. De esta manera, el vídeo quedaba dividido en dos: una parte completamente cinematográfica y otra completamente musical. En la actualidad, esa división practicamente ha desaparecido en beneficio de una organicidad estructural única que fusiona ambas partes. La estructura fílmica se funde en el videoclip de una manera orgánica, generándose una especie de híbrido. Consecuentemente, el resultado es un videoclip fílmico que se organiza a modo de cortometraje pero que está acompañado de música y en muchos casos, otros sonidos diegéticos. Por otro lado, la narración en el videoclip ha encontrado un nuevo resurgir en las últimas décadas tras su traslado de la televisión a Internet. El hecho de que el espectador se convierta en programador de su propia parrilla facilita la creación de tramas más o menos complejas, pues el receptor tiene la posibilidad de elegir los tiempos y la frecuencia de visionado de los clips. De este modo, el vídeo musical pierde su actualidad promocional pero no su cualidad de entrenenimiento en una era en la que los formatos audiovisuales se pueden consumir en cualquier momento...