Nutrición y dietética para el ejercicio físico

La importancia de una alimentación apropiada es un hecho bien conocido por los deportistas y sus entrenadores desde la antigüedad, no sólo para mantener la salud y mejorar el rendimiento deportivo. Para los que se dedican al deporte de competición, cuyo objetivo es mejorar sus marcas, la alimentació...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Ibáñez Moya, Francisco C.
Tipo de recurso: capítulo de libro
Estado:Versión aceptada para publicación
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad San Jorge (USJ)
Repositorio:Academica-e. Repositorio Institucional de la Universidad Pública de Navarra
OAI Identifier:oai:academica-e.unavarra.es:2454/52213
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2454/52213
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Actividad física
Ayuda ergogénica
Gasto energético
Metabolismo energético
Músculo esquelético
Deshidratación
Sobrehidratación
Descripción
Sumario:La importancia de una alimentación apropiada es un hecho bien conocido por los deportistas y sus entrenadores desde la antigüedad, no sólo para mantener la salud y mejorar el rendimiento deportivo. Para los que se dedican al deporte de competición, cuyo objetivo es mejorar sus marcas, la alimentación tiene como fin aportar nutrientes de un modo adecuado a las situaciones extremas, sin provocar desequilibrios que afecten a la salud y favorecer la rápida recuperación del organismo. Para los aficionados que practican deporte como actividad lúdica o con objeto de mejorar su salud, el fin de una alimentación adecuada es satisfacer las necesidades nutritivas, evitando tanto las situaciones de carencias como las de los excesos. Si bien se han producido avances notables en los conocimientos sobre la nutrición humana, su aplicación en el ámbito deportivo aún es compleja. Así, por ejemplo, la existencia o no de una mayor necesidad proteica en el ejercicio muscular sigue siendo un asunto muy debatido por la comunidad científica. Queda lejos la antigua creencia de que el sustrato energético del músculo son las proteínas. Hoy se sabe que es el glucógeno y, en menor proporción, los ácidos grasos. No obstante, estudios fisiológicos muestran un incremento del catabolismo proteico tras la realización de un ejercicio físico intenso. Otra cuestión, aunque relacionada con este asunto, es la hipertrofia muscular que se obtiene con entrenamientos físicos especiales (basados en actividades intensas y de muy corta duración), situación en la que existe una síntesis proteica aumentada a si se acompaña con un adecuado consumo de proteínas en la dieta. En estas circunstancias se recomienda adecuar la dieta mediante la ingestión de alimentos ricos en proteínas.