El mundo de los libros ilumina el libro del mundo: la literatura como conocimiento en Leonardo Sciascia
En la obra del escritor siciliano Leonardo Sciascia (1921-1989), ocupa un lugar preeminente la relación que se establece entre la ficción literaria y la realidad. Este texto pretende, a través de la lectura atenta y cronológica de las obras de Sciascia, mostrar los hitos más importantes en la madura...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | capítulo de libro |
| Fecha de publicación: | 2009 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad de Navarra |
| Repositorio: | Dadun. Depósito Académico Digital de la Universidad de Navarra |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:dadun.unav.edu:10171/16066 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/10171/16066 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Materias Investigacion::Filología y Literatura::Literatura Materias Investigacion::Comunicación::Periodismo, comunicación de masas, medios de comunicación y edición. Leonardo Sciascia, literatura, intertextualidad, verdad literaria, hermenéutica |
| Sumario: | En la obra del escritor siciliano Leonardo Sciascia (1921-1989), ocupa un lugar preeminente la relación que se establece entre la ficción literaria y la realidad. Este texto pretende, a través de la lectura atenta y cronológica de las obras de Sciascia, mostrar los hitos más importantes en la maduración de su concepción de la literatura como una forma de conocimiento y de la ficción como ámbito en el que la verdad se revela. Desde "Le parrocchie di Regalpetra" (1956) hasta "Una storia semplice" (1989), el autor va consolidando progresivamente la convicción de que la literatura es un medio para comprender e iluminar el mundo. Esto aflora al relato: puntualmente, en pasajes donde aborda directamente la cuestión; constantemente, en el recurso a la intertextualidad, a veces explícita y en ocasiones implícita -y no sólo con obras literarias, sino también con otras disciplinas artísticas como la pintura o el grabado-. Para Sciascia, la literatura no es un espejo de la realidad, sino que, dada su dimensión veritativa, toma de ella los hechos y los reintegra en un nuevo orden para clarificar la realidad, que de otro modo resultaría oscura e inexplicable. Todo ello en un proceso que, además, aumenta tanto en el escritor como en el lector el placer de vivir. |
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