| Resumo: | Los lagos y humedales españoles ocupan alrededor del 1% de territorio estatal y constituyen verdaderas islas de vida, especialmente en un contexto xérico como el mediterráneo. Conforman una red de carácter palustre en la que, a través principalmente del desplazamiento de las aves acuáticas, se produce un flujo de propágulos de organismos que contribuyen al mantenimiento en estos ámbitos de una elevada biodiversidad. Constituyen el hábitat principal, de cría, reproducción, alimentación, de paso y/o refugio de especies animales especialmente aves acuáticas de gran interés en un contexto de conservación de la biodiversidad. La importancia de este enorme ?capital natural? ha sido tradicionalmente infravalorada y poco percibida por la sociedad, y solo recientemente la legislación ha recogido la protección de este tipo de ecosistemas.
|