Las buenas prácticas como recurso para la acción comunitaria: criterios de identificación y búsqueda

En los últimos tiempos, en las investigaciones científicas y en el trabajo cotidiano de diferentes entidades y colectivos, se impone un enfoque basado en la necesidad de visibilizar las buenas prácticas con el fin de identificar aquellos elementos que permiten significarlas como tales, tanto por su...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Gradaílle Pernas, Rita, Caballo Villar, María Belén
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2016
País:España
Institución:Universidad de Santiago de Compostela (USC)
Repositorio:Minerva. Repositorio Institucional de la Universidad de Santiago de Compostela
Idioma:español
OAI Identifier:oai:minerva.usc.gal:10347/15905
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10347/15905
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Best practices
Community action
Social pedagogy
Social education
Best practices banks
Materias::Investigación::58 Pedagogía::5801 Teoría y métodos educativos
Descripción
Sumario:En los últimos tiempos, en las investigaciones científicas y en el trabajo cotidiano de diferentes entidades y colectivos, se impone un enfoque basado en la necesidad de visibilizar las buenas prácticas con el fin de identificar aquellos elementos que permiten significarlas como tales, tanto por su excelencia como por su capacidad de hacerlas transferibles. Existen diferentes criterios que permiten caracterizar una buena práctica, aunque no siempre responden a determinados principios de selección; con todo, son iniciativas dotadas de originalidad que inspiran el concepto de una acción transferible, sustentable e innovadora, homologable a determinados territorios. En este artículo se argumentan las características que debe cumplir una experiencia para ser considerada como una Buena Práctica, complementando la propuesta con indicadores específicos relativos a la acción comunitaria. En ambos casos se construyen a partir de los planteamientos realizados por organismos internacionales, por entidades que representan el trabajo de las administraciones y por el tercer sector. Además, se hace un recorrido por algunos Bancos de Buenas Prácticas para ponerlos en valor como recurso que ayuda a mejorar las actuaciones en clave pedagógica y social, incrementando la calidad de vida de las personas y las comunidades.