Melografía y acompañamiento cordófono en el imaginario literario de Espinel (con notas intertextuales al aire de Bermudo, Lope y Cervantes, más una coda gongorina)

Una de las claves esenciales en el pensamiento literario-musical de Vicente Espinel viene dada por su sensibilidad e inclinación hacia los textos poéticos destinados al canto y a la representación performativa, como se evidencia tanto en la pareja musical Liseo y Célida de Diversas rimas (1591) como...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Escobar Borrego, Francisco Javier
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2023
País:España
Institución:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/152445
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/11441/152445
https://doi.org/10.13035/H.2023.11.02.37
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Vicente Espinel
Juan Bermudo
Lope de Vega
Miguel de Cervantes
Luis de Góngora
Melografía
Vihuela
Guitarra
Hibridaciones artísticas
Intertextualidad
Melography
Guitar
Artistic hybridizations
Intertextuality
Descripción
Sumario:Una de las claves esenciales en el pensamiento literario-musical de Vicente Espinel viene dada por su sensibilidad e inclinación hacia los textos poéticos destinados al canto y a la representación performativa, como se evidencia tanto en la pareja musical Liseo y Célida de Diversas rimas (1591) como en Marcos de Obregón (1618). Desde dicho prisma conceptual tendente a la hibridación artística entre literatura y música, este artículo aporta un análisis consagrado a la presencia de la melografía y el acompañamiento de vihuela y guitarra en el imaginario creativo de Espinel. Para ello, se atiende al humanismo musical hispalense, en el que se formó el autor de Ronda junto a Francisco Guerrero, y a la tratadística circunscrita a los instrumentos cordófonos, con especial atención a la Declaración de instrumentos musicales (1555) de Juan Bermudo. Por último, se tienen en cuenta otras relaciones intertextuales de calado que atañen a los vínculos estéticos entre Espinel y tres escritores de la Edad de Oro elogiados por él mismo: su discípulo Lope de Vega, Miguel de Cervantes y Luis de Góngora.