Evolución de eventos climáticos extremos (inundaciones y sequías) para la zona central de la Península Ibérica desde el siglo XVI a partir del registro de rogativas e inundaciones históricas.

En este trabajo se presenta la evolución desde 1500 a 1900 de dos tipos de eventos climáticos extremos característicos de la Península Ibérica, las inundaciones y las sequías. Este estudio se ha llevado a cabo en la meseta sur de la Península. Aprovechando la continuidad del registro documental desd...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Domínguez Castro, Fernando, Santisteban Navarro, Juan Ignacio, Mediavilla López, Rosa María, Barriendos, Mariano
Tipo de recurso: capítulo de libro
Fecha de publicación:2007
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/53073
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/53073
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:551.583(460)
Ceremonias de rogativas
Inundaciones históricas
Sequías
Tajo
Variabilidad climática
Geología estratigráfica
2506.19 Estratigrafía
Descripción
Sumario:En este trabajo se presenta la evolución desde 1500 a 1900 de dos tipos de eventos climáticos extremos característicos de la Península Ibérica, las inundaciones y las sequías. Este estudio se ha llevado a cabo en la meseta sur de la Península. Aprovechando la continuidad del registro documental desde el s. XVI hasta nuestros días para la zona de estudio, hemos utilizado registros de rogativas e inundaciones históricas del rio Tajo, acaecidas en Aranjuez, Toledo y Talavera. En los cuatro siglos estudiados, parece que los periodos en los que hay una alta frecuencia de sequías también existe una alta frecuencia de inundaciones, aunque estos eventos raramente coinciden en un mismo año. En función de la frecuencia y la intensidad de los eventos, se han distinguido seis periods, dos con una alta frecuencia de eventos (1557-1623), (1717-1798), uno con frencuencia media (1624-1716), dos con frecuencias bajas (1500-1556) y (1798-1850), debido probablemente a un aumento de la presión antrópica sobre los cauces y una disminución en la frecuencia de rogativas por motivos sociopolíticos.