El pensamiento teológico-moral de Charles R. Pinches.

A mitad del siglo pasado han surgido autores en el ámbito de la filosofía moral que se propusieron revitalizar el estudio de la ética de las virtudes. Buscaron dos objetivos principales: desarrollar una mejor comprensión de la dinámica del perfeccionamiento moral del hombre moderno y denunciar el fr...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Qüerio Casas, L (Luis)|||/items/9c4ad63f-694d-4403-80c4-3447affc270a
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2016
País:España
Institución:Universidad de Navarra
Repositorio:Dadun. Depósito Académico Digital de la Universidad de Navarra
Idioma:español
OAI Identifier:oai:dadun.unav.edu:10171/42231
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10171/42231
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Descripción moral
Narrativa
Virtudes
Descripción
Sumario:A mitad del siglo pasado han surgido autores en el ámbito de la filosofía moral que se propusieron revitalizar el estudio de la ética de las virtudes. Buscaron dos objetivos principales: desarrollar una mejor comprensión de la dinámica del perfeccionamiento moral del hombre moderno y denunciar el fracaso de los planteamientos éticos basados en una moral del deber, de la utilidad, de la obligación o la norma. Uno de los autores que en la actualidad trabaja en esta línea de renovación de la moral es el Profesor Charles R. Pinches, Director del Departamento de Teología y Religión de la Universidad de Scranton, en Pennsylvania, Estados Unidos. Realizó su tesis doctoral en 1984 en la Universidad de Notre Dame bajo la guía de Stanley Hauerwas. Su propuesta se apoya de una manera significativa en las obras de santo Tomás de Aquino. Así también en la visión aristotélica de las virtudes siguiendo sobre todo el enfoque de autores como G. E. M. Anscombe, A. MacIntyre y S. Hauerwas los cuales promovieron una relectura de las obras del Estagirita con el fin retomar la fundamentación de la perfección moral y la búsqueda de felicidad desde la práctica de la virtud. Es de suma importancia en su planteamiento entender al hombre como un ser dependiente de una historia, de una comunidad y una narrativa determinada. El actuar humano y su descripción moral no debe ni puede concebirse como una realidad irreductible, como si las acciones particulares fueran entidades individuales discretas, que puedan ser analizadas de manera aislada de las peculiaridades del sujeto.