De Tierra Firme a Natá: La Retaguardia de la Conquista de Centro y Sudamérica (1501-1560)

[spa] La dominación española en América se caracterizó por ser un proceso de ensayo y error, que se materializó en la sucesiva creación de ciudades, como espacios físicos donde debían adaptarse nuevos y diferentes modos de vida, a la vez que servían para concentrar a la mano de obra indígena a evang...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Gracia, Guillermina-Itzel de
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2020
País:España
Institución:Universidad de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de la UB
OAI Identifier:oai:diposit.ub.edu:2445/180744
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2445/180744
http://hdl.handle.net/10803/672648
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Colonització
Història moderna
Panamà
Colonization
Modern history
Panama
1501-1560
Descripción
Sumario:[spa] La dominación española en América se caracterizó por ser un proceso de ensayo y error, que se materializó en la sucesiva creación de ciudades, como espacios físicos donde debían adaptarse nuevos y diferentes modos de vida, a la vez que servían para concentrar a la mano de obra indígena a evangelizar. De esta manera, los conquistadores dominaron rápidamente la zona, mientras registraban información de carácter etnográfico sobre la población indígena y se cartografiaban los nuevos territorios. Fundar ciudades fue decisivo para la conquista de las nuevas tierras. Los cambios drásticos para las poblaciones que entraron en “contacto” sucedieron en dos vías: la dominante y la dominada, aunque sin duda esta última se llevó la peor parte. Más de cinco siglos han pasado y todavía sigue despertando un gran entusiasmo en quienes nos encargamos de utilizar la historia como una herramienta para entender el presente de las sociedades. Esta investigación se centra en indagar los primeros años de vida colonial de la Ciudad de Natá, fundada por Pedrarias Dávila, quien había llegado en 1513 a la zona del Darién con las ordenanzas establecidas por Rey Fernando, convirtiéndole en su representante en la Gobernación de Castilla del Oro de Tierra Firme. Los acontecimientos que aquí se narran revelan cómo en las primeras décadas del siglo XVI la principal máxima era poblar y es que “solo poblando, se conquistará la tierra”, como bien apuntó el historiador Francisco López de Gómara. La ciudad de Santa María la Antigua del Darién fue el lugar para comenzar las expediciones de reconocimiento y es desde allí que en 1514 Gonzalo de Badajoz emprendió camino hacia el centro del istmo. Así es como otro colonizador de nombre Gaspar de Espinosa, con su título de alcalde mayor, siguió el sendero abierto por su antecesor. Las expediciones de Badajoz y Espinosa son referentes para conocer aquellas primeras pesquisas sobre Natá como cacique y cacicazgo; sus descripciones nos dan a conocer esa parte del istmo como una zona bien poblada y de fértiles suelos, siendo ambas características necesarias para la permanencia continua. Quizás una de las mayores cualidades de la gestión de Pedrarias fuera su cautela, esto se asevera porque la segunda expedición de Espinosa de 1519 tenía una doble función: por un lado, obtener y hacer llegar rápidamente los alimentos a la recién fundada ciudad de Panamá; y por otro, ir consolidando la posibilidad de seleccionar el sitio ideal para fundar otra ciudad. Esto último, solo se podía garantizar tras la experiencia de haber vivido en esas tierras. Un año le tomó a la hueste de Espinosa comprobar las cualidades de la zona y asegurar el suministro de los suficientes bastimentos, necesarios para la manutención de los vecinos y de la gran Ciudad de Panamá. Es así como el 20 de mayo de 1522, el mismísimo Pedrarias, en un evento protocolar, llevó a cabo la fundación de Natá, como la segunda ciudad del litoral del Mar del Sur. Este hecho ha llegado hasta nuestros días gracias a los sucesivos gobernantes que han resguardado y realizado oportunas y fieles transcripciones de su Acta de Fundación, documento valioso como ninguno, que nos permite hoy en día poder interpretar los acontecimientos que se llevaron a cabo hace ya casi 500 años.