Las bibliotecas portátiles
Nuestros artefactos dicen más de nosotros que lo que contamos en confesión”, escribe Joseph Brodsky (2005:47), seguramente pensando en que determinadas imágenes o referencias son de por sí tan elocuentes que anuncian o anticipan el modo de viajar. Y si es así respecto a bártulos, objetos, atuendo o...
| Autor: | |
|---|---|
| Tipo de recurso: | capítulo de libro |
| Estado: | Versión aceptada para publicación |
| Fecha de publicación: | 2019 |
| País: | España |
| Institución: | Varias* (Consorci de Biblioteques Universitáries de Catalunya, Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya) |
| Repositorio: | Recercat. Dipósit de la Recerca de Catalunya |
| OAI Identifier: | oai:recercat.cat:2445/207489 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/2445/207489 |
| Access Level: | acceso embargado |
| Palabra clave: | Biblioteques privades Viatgers Private libraries Travelers |
| Sumario: | Nuestros artefactos dicen más de nosotros que lo que contamos en confesión”, escribe Joseph Brodsky (2005:47), seguramente pensando en que determinadas imágenes o referencias son de por sí tan elocuentes que anuncian o anticipan el modo de viajar. Y si es así respecto a bártulos, objetos, atuendo o animales, ¿qué pensar de tan singulares compañeros de viaje como son los libros? En los relatos y narraciones de viaje, a menudo sabemos que los Ulises modernos llevan consigo uno o varios libros, pero no siempre logramos averiguar el título o el autor de que se trata, porque en ocasiones las referencias son demasiado vagas e imprecisas: “algunos libros”, indica Stevenson (1998: 38) en su excursión por Bretaña; “tenía mi provisión de libros”, informa Paul Theroux (2001: 279). |
|---|