Mantener la diplomacia en tiempos de guerra: análisis de la figura del comisario de prisioneros de guerra durante la guerra anglo-hispana (1796-1801)
En tiempos de guerra las potencias beligerantes acordaban el canje de los prisioneros y el trato recíproco que se les debía dar. La figura que se encargaba de ello era el comisario de prisioneros de guerra quien normalmente residía en el país enemigo como comisionado por su gobierno mientras durara...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Fecha de publicación: | 2020 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad Nacional de Educación a Distancia |
| Repositorio: | e-spacio. Repositorio Institucional de la UNED |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:e-spacio.uned.es:20.500.14468/30896 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/20.500.14468/30896 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | 5504.04 Historia moderna 5506.10 Historia de las relaciones internacionales Diplomacia finales siglo XVIII comisario de prisioneros guerra anglo-hispana Diplomacy late eighteenth century POW commissioner Anglo-Spanish war |
| Sumario: | En tiempos de guerra las potencias beligerantes acordaban el canje de los prisioneros y el trato recíproco que se les debía dar. La figura que se encargaba de ello era el comisario de prisioneros de guerra quien normalmente residía en el país enemigo como comisionado por su gobierno mientras durara la contienda. Un personaje que no ha sido estudiado y que nos parece capital para completar los trabajos históricos acerca de la situación de los hombres capturados en batalla. Un debate historiográfico que no ha sido de gran interés hasta hace relativamente poco tiempo y debido a esto, nos parece necesaria la aportación de la principal figura que se encargaba de velar por esos militares completando un vacío importante en la historia de los prisioneros y en el ámbito de la historia militar y diplomática. Nuestra idea parte de la dificultad a la hora de conocer un personaje totalmente inexplorado, que se nos presenta como un cargo oficial, pero con atribuciones secretas nada fáciles de rastrear en los archivos. En primer lugar, en este trabajo incorporamos un contexto histórico centrado en conocer las no sencillas relaciones entre Inglaterra y España en la última década del siglo XVIII. No obstante, en una segunda parte este artículo pretende aproximarse a las obligaciones de su cargo analizando todas sus competencias y explicando a través de dos ejemplos como ejercían sus labores oficiales. Los comisarios solían ser de las pocas personas que quedaban en el país enemigo, pues como todos sabemos la diplomacia oficial dejaba de estar presente cuando se declaraba la guerra entre dos países, convirtiéndose en aquellos individuos que mantenían en cierto modo la diplomacia viva, pero una diplomacia que podríamos calificar de no oficial. Para ejemplificar este hecho nos hemos centrado en estudiar al comisario británico, Thomas Gregory, y su homólogo español en Londres, Manuel de la Torre, desde la declaración de la guerra anglo-hispana en octubre de 1796 hasta los preliminares de paz de Londres de octubre de 1801. Para ello, se ha trabajado con fuentes documentales procedentes del Archivo Histórico Nacional de España, el Archivo de Affaires Étrangères y los Archives Nationales de Francia y el Arquivo Nacional da Torre do Tombo de Portugal y con una bibliografía centrada en el estudio de las relaciones internacionales del momento, basada en trabajos de historiadores franceses, españoles y portugueses, además de incluir los reducidos trabajos que existen sobre los prisioneros de guerra en el siglo XVIII español. Con todo esto hemos podido constatar como estos comisarios, gracias a su labor oficial pudieron convertirse en agentes no oficiales de la diplomacia, llegando a plantear ofertas de paz al secretario de Estado español, como en el caso de Thomas Gregory. |
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