Caminos deseados, caminos proyectados: land art y su correlación con la obra de arquitectura e ingeniería civil
La irrupción del land art (e incluso del minimal art) en la década de 1960 provoca un cambio disruptivo en el mundo del arte, conjugando la noción de entorno paisajístico, a través de intervenciones efímeras en espacios naturales, que implican en su totalidad al espectador, de modo que experimente y...
| Autores: | , |
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| Tipo de documento: | artigo |
| Data de publicação: | 2019 |
| País: | España |
| Recursos: | Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) |
| Repositório: | UPCommons. Portal del coneixement obert de la UPC |
| Idioma: | espanhol |
| OAI Identifier: | oai:upcommons.upc.edu:2117/133598 |
| Acesso em linha: | https://hdl.handle.net/2117/133598 https://dx.doi.org/10.4013/arq.2019.151.05 |
| Access Level: | Acceso aberto |
| Palavra-chave: | Roadside architecture Ingeniería civil arquitectura arte land art camino trazado proyecto espacio liso espacio estriado Arquitectura de carretera Àrees temàtiques de la UPC::Arquitectura::Art Àrees temàtiques de la UPC::Enginyeria civil |
| Resumo: | La irrupción del land art (e incluso del minimal art) en la década de 1960 provoca un cambio disruptivo en el mundo del arte, conjugando la noción de entorno paisajístico, a través de intervenciones efímeras en espacios naturales, que implican en su totalidad al espectador, de modo que experimente y se apropie de la obra de arte mediante la acción. Así, la obra resultante se desprende del proceso y de las relaciones que se generan con el sujeto que la experimenta (algo por otra parte muy común en las obras lineales). De esta manera, la obra artística necesita y se nutre tanto de la acción del artista como de la participación del espectador en un entorno natural, para convertirse mediante el proceso en obra viva, en obra habitada, que finalmente establece esas conexiones viscerales y emocionales con los lugares que ocupamos. Así, el paisaje se entiende como lugar que configura el entorno de una obra de arte, y es el propio paisaje el que acaba integrando la obra artística. Algunas experiencias del land art, tienen su correlación conceptual e incluso formal con los proyectos de ingeniería civil y arquitectura. La expresión de muchas obras lineales como la carretera de acceso desde la sierra de Tramuntana a Sa Calobra o incluso el puente peatonal sobre la Ribeira da Carpinteira y su apreciación artística, aparecen al mirar y al apreciar el paisaje en su totalidad, teniendo en cuenta la morfología del terreno, sus características geológicas, geotécnicas y conjugando todo ello con aspectos proyectuales de tráfico, velocidad, pendiente, etc., sabiendo que el encaje o la intersección entre el paisaje, terreno y la obra lineal que el ingeniero y el arquitecto proyectan, produce una obra distinta a la carretera en sí misma, un “camino”, definido como concepto próximo a la reflexión introspectiva de la obra del land art. |
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