El vampiro de Guillermo del Toro: entre la tradición y la posmodernidad del mito.

Partiendo de la más pura tradición centroeuropea, Del Toro nos presenta un vampiro, el Strigoi, que ha evolucionado desde una visión vampírica humanizadora (Rice) hasta convertirse en un monstruo terrorífico que asolará la sociedad actual. El vampirismo es una epidemia que anunciará una sociedad pre...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Agustí Aparisi, Maria del Carme
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2019
País:España
Institución:Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir
Repositorio:RIUCV. Repositorio de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir
Idioma:español
OAI Identifier:oai:riucv.ucv.es:20.500.12466/1415
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/20.500.12466/1415
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Vampiro posmoderno
Monstruos
Epidemias
Strigoi
Tradición
Postmodern vampire
Monster
Epidemic
Tradition
6202 Teoría, Análisis y Crítica Literarias
51 Antropología
Descripción
Sumario:Partiendo de la más pura tradición centroeuropea, Del Toro nos presenta un vampiro, el Strigoi, que ha evolucionado desde una visión vampírica humanizadora (Rice) hasta convertirse en un monstruo terrorífico que asolará la sociedad actual. El vampirismo es una epidemia que anunciará una sociedad pre apocalíptica, un virus que infectará a la humanidad y la transformará en monstruo. Tópicos clásicos e innovaciones forman parte de este relato de La Trilogía de la Oscuridad, convirtiéndola en una novela a medio camino entre el relato de vampiros, de terror y de ciencia ficción. El mito ha evolucionado y se nos presenta como un ser asexuado, muertos vivientes sin voluntad, con solo una necesidad y propósito: la sangre humana. Del Toro vuelve a la tradición del monstruo del folclore, el vampiro asesino y despiadado, a un ser superior conectado con todas sus criaturas de una forma telepática. Su crueldad no deja reposo al lector, es el animal en pura esencia. Se ha perdido todo el romanticismo del vampiro clásico, y la humanización del vampiro posmoderno; no hay concesión al romanticismo (Polidori, Stoker), esta criatura solo es pura malignidad y animalidad.