El vampirismo como metáfora de la adicción en el cine de los ochenta (1987-1995)

El uso de diversas sustancias, designadas popularmente como drogas, tuvo un gran auge a partir de los años cincuenta. El uso, hábito y dependencia se relacionaron como causa y efecto con implicaciones económicas, sanitarias y políticas, que contribuyeron a construir el “problema de las drogas” y de...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Rodríguez Sánchez, Juan Antonio
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2011
País:España
Institución:Universidad de Salamanca (USAL)
Repositorio:GREDOS. Repositorio Institucional de la Universidad de Salamanca
OAI Identifier:oai:gredos.usal.es:10366/113158
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10366/113158
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Cine
Vampirismo
6203.01 Cinematografía
32 Ciencias médicas
Descripción
Sumario:El uso de diversas sustancias, designadas popularmente como drogas, tuvo un gran auge a partir de los años cincuenta. El uso, hábito y dependencia se relacionaron como causa y efecto con implicaciones económicas, sanitarias y políticas, que contribuyeron a construir el “problema de las drogas” y de la adicción. Los medios de comunicación social permitieron crear, en la década de los setenta, el estereotipo del drogadicto como el del consumidor de heroína por vía intravenosa. Este estereotipo fue asumido también por el cine y, particularmente, por el género de terror en sus tendencias postmodernas de los años ochenta. De esta forma, el vampiro clásico es transformado en un adicto a la sangre, cuya dependencia y, fundamentalmente, abstinencia se recrean con la iconografía e interpretaciones con que la sociedad más tradicionalista percibía a los toxicómanos. La creación de la metáfora vampírica no sólo refleja los miedos sociales a la amenazante tentación de la adicción y el temor a los individuos transgresores que consumen sustancias prohibidas, sino que revierte de una forma sugerente en el espectador para reforzar estereotipos sociales.