Empleo, conducta adaptativa y discapacidad intelectual

Las personas con discapacidad intelectual tienen dificultades para acceder a un empleo competitivo, lo que dificulta su inclusión y participación sociolaboral, su independencia económica, una vida independiente, la confianza en sí mismo y el desarrollo de sus habilidades. Los estudios que han profun...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Medina Gómez, Mª Begoña, Pérez de Albéniz Garrote, Gloria
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2016
País:España
Institución:Universidad de Burgos (UBU)
Repositorio:Repositorio Institucional de la Universidad de Burgos (RIUBU)
OAI Identifier:oai:riubu.ubu.es:10259/4912
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10259/4912
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:empleo protegido
participación social
ocupación
factores personales y sociales
Protected employment
social participation
occupation
personal and social factors
Asistencia social
Sistema nervioso-Enfermedades
Human services
Nervous system-Diseases
Descripción
Sumario:Las personas con discapacidad intelectual tienen dificultades para acceder a un empleo competitivo, lo que dificulta su inclusión y participación sociolaboral, su independencia económica, una vida independiente, la confianza en sí mismo y el desarrollo de sus habilidades. Los estudios que han profundizado en los factores que dificultan el acceso al empleo de este colectivo son prácticamente inexistentes. En este trabajo se analiza si existen diferencias en algunos factores personales y sociales, y en conducta adaptativa en una muestra de 98 adultos con discapacidad intelectual leve, con edades comprendidas entre los 24 y 60 años (M = 28,74, DT = 11,11), de los cuales el 66,3% tiene un empleo remunerado y el 33,7 % no. Los resultados muestran que los varones con edades comprendidas entre los 31 y 50 años sin otro diagnóstico de problemas de salud mental son las personas que más posibilidad tienen de tener un empleo protegido frente a las mujeres, los menores de 30 años, los mayores de 50, y aquellos que presentan uno o más diagnósticos de enfermedad mental. También se observa que las personas con discapacidad intelectual leve que tienen empleo obtienen mejores puntuaciones en la mayoría de dominios de conducta adaptativa que las personas sin empleo, pero sólo de manera significativa en actividades económicas y prevocacionales-vocacionales.