Enfermedad terminal, decisiones compartidas y voluntades anticipadas. Un enfoque personalista-comunitario
El afrontamiento de la enfermedad y su posible final: la propia muerte, constituye una de las cuestiones más serias a las que se puede enfrentar un filósofo. Morir significa dejar de ser. En ocasiones, un deslizamiento lento que nos lleva a un deterioro progresivo de las facultades físicas, mentales...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | tesis de maestría |
| Fecha de publicación: | 2023 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad Nacional de Educación a Distancia |
| Repositorio: | e-spacio. Repositorio Institucional de la UNED |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:e-spacio.uned.es:20.500.14468/13912 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/20.500.14468/13912 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | 72 Filosofía Enfermedad Muerte Sufrimiento Documento Voluntades Anticipadas Illness Death Suffering Advance Directives Documen |
| Sumario: | El afrontamiento de la enfermedad y su posible final: la propia muerte, constituye una de las cuestiones más serias a las que se puede enfrentar un filósofo. Morir significa dejar de ser. En ocasiones, un deslizamiento lento que nos lleva a un deterioro progresivo de las facultades físicas, mentales y emocionales. Quien muere siente la necesidad de construir una historia, lo más coherente posible, que pueda ser transmitida a los demás. Es posible que la muerte nos dé un respiro, permitiéndonos vivir con la enfermedad y ordenar el sentido de nuestra experiencia. Estaríamos hablando, en ese momento, según una estructura narrativa que combina hechos y valores. Hay una tensión bidireccional entre hechos y valores, que el otro debería ser capaz de ajustar. En gran medida, morir significa permanecer en manos del otro y ser parte integrante de otras historias. Significa entrar, incluso antes, en una fase que no puedo dejar de percibir como contraria a mi identidad, como una ruptura silenciosa e imperceptible. Manejarme en estas circunstancias requiere una buena dosis de autoexamen. Según Aaron Beck podríamos hablar incluso de socratismo empírico, lo que implicaría un punto de vista sobre la enfermedad desde abajo. Es posible entender este giro como perspectivismo, i. e., como giro del sujeto sobre sí mismo, como autodescubrimiento. Sin embargo, el desarrollo de nuevas tecnologías y su incorporación a los cuidados paliativos pueden bloquear esta experiencia de ultimidad. Los desarrollos de la Medicina Basada en la Evidencia (MBE), más allá del paradigma de la ciencia, deben permitirnos la pregunta por el quién. En esta circunstancia debemos considerar la utilidad del Documento de Voluntades Anticipadas. |
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