Indalecio Prieto. La nación española y el problema vasco. Textos políticos

Indalecio Prieto Tuero (1883-1962), socialista a fuer de liberal, como se intituló él mismo, fue un reformista, que entendió el socialismo como la culminación del liberalismo. Le importó siempre el carácter político del régimen existente y se preocupó por movilizar a la opinión pública y por vocear...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Miralles Palencia, Ricardo
Tipo de recurso: libro
Fecha de publicación:2019
País:España
Institución:Universidad del País Vasco
Repositorio:Addi. Archivo Digital para la Docencia y la Investigación
OAI Identifier:oai:addi.ehu.eus:10810/53069
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10810/53069
Access Level:acceso abierto
Descripción
Sumario:Indalecio Prieto Tuero (1883-1962), socialista a fuer de liberal, como se intituló él mismo, fue un reformista, que entendió el socialismo como la culminación del liberalismo. Le importó siempre el carácter político del régimen existente y se preocupó por movilizar a la opinión pública y por vocear su estado de espíritu en el ámbito máximo de la soberanía nacional: el Congreso de los Diputados, donde concebía que se hallaba la fuente de toda energía política.Si se le compara con sus compañeros de organización, el PSOE, íntimamente preocupados por el crecimiento orgánico del Partido Socialista, a la espera de la revolución, Prieto fue un dirigente activo, dispuesto a usar de la política parlamentaria y/o gubernamental para transformar la realidad de España. Por ello, para Prieto, ni la divisoria fue nunca la clase, sino el carácter político del régimen existente, ni el interés nacional coincidió con el interés de clase. De ahí que este socialista político, reformista, de raíz liberal, hiciera siempre imperativa la presencia del Estado, como instrumento de cambio y modernización de España.En relación a la llamada cuestión vasca, Indalecio Prieto la vivió en primera persona desde que amaneció a la vida pública en 1911, aunque su aportación fundamental a la resolución de dicha cuestión vasca, la hizo durante la II República. Fue entonces cuando Prieto situó el problema vasco en una dirección constituyente, al concebir el Estatuto de autonomía otorgado al País Vasco por la República como formando parte de la ordenación constitucional española, incardinada, por tanto, en un mismo proyecto de democratización y modernización de España.