El apego al paisaje del románico del Montseny norte

En Cataluña el románico siempre ha sido un arte apreciado, desde los orígenes con Piferrer, Rogent, Gudiol y Puig i Cadafalch, hasta la actualidad con historiadores locales como Antoni Pladevall. El arte románico del Montseny no tiene el reconocimiento del valle de Boí, ni la vistosidad de Sant Pere...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Farrerons Vidal, Óscar|||0000-0002-2292-6184
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2019
País:España
Institución:Universitat Politècnica de Catalunya (UPC)
Repositorio:UPCommons. Portal del coneixement obert de la UPC
Idioma:español
OAI Identifier:oai:upcommons.upc.edu:2117/177984
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2117/177984
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Art, Romanesque
Romànic
Montseny
Paisatge
Art romànic
Àrees temàtiques de la UPC::Arquitectura::Art
Descripción
Sumario:En Cataluña el románico siempre ha sido un arte apreciado, desde los orígenes con Piferrer, Rogent, Gudiol y Puig i Cadafalch, hasta la actualidad con historiadores locales como Antoni Pladevall. El arte románico del Montseny no tiene el reconocimiento del valle de Boí, ni la vistosidad de Sant Pere de Roda. Sus iglesias son sencillas, humildes, con unos rasgos comunes del románico que se suelen repetir, como la orientación este del ábside, el acceso a mediodía con puerta de arco de medio punto, los capiteles con elementos vegetales, y algunas pequeñas decoraciones de trenzas y medias esferas. Todo esto es más o menos visible en función que la iglesia haya mantenido el estado original o no, pero hay una característica que no ha perdido nunca, una calidad única que todo el mundo disfruta pero que pocos han sabido observar. El elemento que caracteriza la construcción románica en el Montseny norte es la implantación en el lugar. Ninguna de las iglesias mencionadas en este artículo están emplazadas de manera azarosa, como no podía ser de otro modo, cuando el hecho de construirla suponía la "conquista" del terreno.